Estalló la guerra, todos a echar bala: la Sedena registró a civiles 120% más armas entre 2006 y 2019
La población mexicana no dejó de armarse en los últimos 13 años, a pesar de la estricta regulación de armamento en todo el territorio nacional, en un contexto de inseguridad pública en ascenso, en que la comercialización legal de armas de fuego –monopolizada por el Estado– compite con el mercado negro.
De acuerdo con el Artículo 37 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, el Poder Ejecutivo es la única instancia facultada en México para “autorizar el establecimiento de fábricas y comercios de armas”, toda vez que el control y vigilancia de las actividades industriales y comerciales de armamento, municiones, explosivos, artificios y substancias químicas está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).





















