En marzo de 2014, tres hombres secuestraron a Reynaldo Pacheco, le golpearon la cabeza con piedras y dejaron al hombre de 44 años, padre de una hija pequeña, muerto en el lecho de un arroyo en el condado de Napa, California. Las autoridades locales determinaron que su asesinato fue consecuencia de un fraude de inversiones dirigido a inmigrantes latinos y asiáticos de bajos ingresos en todo el mundo.
Al igual que otras víctimas de la estafa de World Capital Market, o WCM, Pacheco promovió arduamente el negocio a sus familiares y conocidos. Cuando la estafa Ponzi se derrumbó, un inversionista que perdió su capital decidió matarlo.





















