La compañía refresquera Coca-Cola financió una red mundial de científicos para generar estudios que minimizan el impacto del consumo de las bebidas azucaradas en la pandemia de obesidad a nivel internacional, refiere un estudio publicado en la revista médica Public Health Nutrition.
La publicación detalla que, desde hace más de un lustro, Coca-Cola impulsó la creación de una organización de científicos sin fines de lucro llamada Red Global de Balance Energético (GEBN por sus sigas en inglés), cuya finalidad fue promover los intereses de la industria refresquera e influir en tomas de decisión y políticas públicas.





















