Obtilia Eugenio Manuel es una mujer invencible. La activista galardonada con el Premio Nacional de Derechos Humanos 2019, nació en el pueblo Me’Phaa (tlapaneco) de Barranca de Guadalupe, en Ayutla, Guerrero. Durante su vida ha resistido represiones constantes. Pero también ha exhibido atrocidades del Ejército y autoridades locales; ha alzado la voz, incansable. Ha vencido y perdido.
Obtilia traduce la impunidad. Tiene una línea de tiempo de represión en el cuerpo. Sabe de dolor, de sufrimiento, de resistencias y alegrías. En entrevista con Pie de Página hace un recuento de los sucesos que la llevaron a ser una activista por los derechos humanos desde que en 2002 fundó —junto con su compañero de vida, Cuauhtémoc Ramírez— la Organización del Pueblo Indígena Me’Phaa (OPIM), de la cual 47 integrantes tienen medidas cautelares por amenazas.





















