“¡Esos perros hasta por 50 pesos andan matando!”, dice una mujer solidaria en referencia a los sicarios de esta región, mientras nos transportamos en la camioneta de Ana López, madre de Marco Antonio Durán, un joven de 29 años desaparecido desde el 14 de agosto.
La búsqueda de Marco Antonio es la segunda realizada por la sociedad civil en la localidad después del caso de feminicidio infantil de Itzel Nohemí, en mayo pasado. Aquí en el desierto, las familias no buscan por miedo a los criminales.





















