En el arranque de su gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto le abrió la puerta grande al espionaje estadunidense. Apenas con cuatro meses en el poder, el mexiquense presentó a la administración de Barack Obama el proyecto Switch Access para que las agencias de inteligencia estadunidenses extendieran sus tentáculos en territorio mexicano.
El nuevo esquema de operación y presencia de los agentes de inteligencia fue presentado en Washington el 15 y 16 de abril de 2013 por Eugenio Ímaz Gispert, entonces director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).





















