El Presidente Andrés Manuel López Obrador expresó su respaldo a la denominada “Ley Garrote”, la cual fue avalada ayer por el Congreso de Tabasco y contempla penas de hasta 20 años de prisión para quienes realicen manifestaciones. Señaló que uno de los propósitos de esta reforma es terminar con las extorsiones y la corrupción en todos los niveles.
Durante su conferencia matutina, el tabasqueño aseguró que la reforma al Código Penal tabasqueño no afecta los derechos humanos ni limita las libertades de los ciudadanos, e insistió en que deben aprobarse “las leyes que sean necesarias” para frenar la corrupción en todos los niveles, no sólo entre los gobernantes.





















