El plan de “austeridad republicana” de Andrés Manuel López Obrador incluye reducciones de salarios en buena parte del sector público, donde algunos funcionarios partidistas ganan más que el monto que se fijó como salario al ser el próximo presidente de México.
López Obrador anunció que ganará 108 mil pesos mensuales, y que ese será el tope para cargos del Ejecutivo.





















