La actividad minera en México ha provocado la muerte de 3 mil personas desde que se iniciaron las actividades de extracción hace 200 años. De acuerdo con el informe “El carbón rojo de Coahuila: aquí acaba el silencio”, esta cifra es consecuencia de la complicidad que hay entre el Gobierno y los empresarios, que derivan en condiciones laborales que rayan en la esclavitud moderna.
El documento elaborado por los familiares de los 63 mineros muertos en la mina de Pasta de Conchos y por la organización Heinrich Böll, enfatiza en que en esos 200 años y por esas 3 mil vidas, ningún empresario ha recibido algún castigo.





















