El olvido de las autoridades privó, la ayuda humanitaria y las acciones para la reconstrucción de la comunidad siguen ausentes.
“Fuimos a dejar 150 despensas pero la realidad nos rebasó, como organización quisiéramos hacer más pero vamos paso a paso”, dice a Desinformémonos Noé Fajardo, integrante de la Unión Campesina e Indígena de Oaxaca (UCIO).





















