En Culiacán, Sinaloa, en una cama del área de Urgencias del Hospital Regional del Issste Manuel Cárdenas de la Vega, Irma Salazar, la maestra que en un retén atropelló de muerte a un policía federal, afirmó que no pudo parar su automóvil porque los frenos no le respondieron.
Relató que se dirigían de La Brecha, municipio de Guasave, a Mazatlán, en donde radica, cuando se dio cuenta el retén, y conforme se fue acercando el vehículo no frenó, “(Los frenos) se pusieron duros, y ya después, los que estaban ahí, militares, no sé quiénes serían, pero estaba esa gente con armas, y ellos mirando que venía el carro, no se quitaron, en cambio levantaron las armas para dispararnos, hubo disparos de frente”.





















