AUTOR: REDACCIÓN
MÉXICO, D.F: Tras su reclusión hace dos meses en el Centro Federal de Readaptación Social número 1 del Altiplano en Almoloya, Estado de México, la vida de Joaquín El Chapo Guzmán dista mucho de ser la que llevaba cuando estaba en libertad: ahora sólo tiene derecho a una hora de sol al día y permanece 23 en aislamiento.
Según La Jornada, que cita a funcionarios de la Comisión de Seguridad (CNS), el capo sólo puede dialogar con personas mientras se realiza el desahogo de las audiencias judiciales y los guardias que lo custodian tienen prohibido hablar con él.
Guzmán Loera está vigilado las 24 horas del día y no puede practicar actividades deportivas ni culturales dentro del penal. Incluso las visitas familiares deben ser autorizadas por jueces.
Los funcionarios revelaron al diario que estas condiciones en prisión se deben a una decisión judicial y su situación sólo podría cambiar si así lo ordenara un juez.

