AUTOR: ÁLVARO DELGADO.
MEXICO, D.F. (apro).- Si la democracia de una nación se mide por los derechos que garantiza, México avanza en reversa, una involución que ha corrompido a dos instituciones concebidas como ciudadanas: El naciente Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI).
Estos dos organismos clave para el ejercicio de derechos políticos fundamentales han nuevamente sido secuestrados por los partidos políticos, que planean repartirse los cargos en función de cuotas y cuates ajenos al interés de los ciudadanos.
En el caso del INE, que sustituye al Instituto Federal Electoral (IFE), nace corrupto.
Si finalmente es electo como presidente, a propuesta del PRI, Lorenzo Córdova estará manchado siempre por la ilegitimidad y la sospecha luego de conocerse que, en secreto, fue a entrevistarse con Enrique Peña Nieto, en la residencia oficial de Los Pinos.



