AUTOR: CARLOS PORTILLO.
Con la reforma energética aprobada a pesar del descontento de un amplio sector de la población, han quedado abiertas las expectativas acerca de los precios de las gasolinas, la electricidad y el gas natural para los meses y años venideros.
El panorama no resulta muy positivo, pues en un margen comparativo con EE.UU., se ha observado que mientras sus precios de gas natural bajaban de manera constante en los últimos seis años, en México ocurría lo contrario.
A causa de una producción mayor, entre 2008 y 2013, el gas natural en el país vecino disminuyó desde los 9 dólares por millón de unidad térmica (BTU’s), hasta los 3.7 dólares promedio anual. Dicha baja se reflejó en una caída del 50 por ciento en las tarifas de la luz consumida por la industria estadounidense, según estadísticas de Bloomberg en el 2012.

