AUTOR: RAFAEL CABRERA.
A diferencia del Código Electoral federal y de catorce estados -el DF, Jalisco y Nuevo León, entre otros-, que establecen la rendición de cuentas sobre cómo y en qué gastan los partidos políticos, en la entidad mexiquense es imposible acceder a esa información a través de su Ley local de Transparencia.
El Código Electoral del Estado de México es una excepción en el país: es el único que impide de manera expresa transparentar cómo los partidos políticos gastan los recursos públicos que les son asignados.
A diferencia del Código Electoral federal y de catorce estados -el DF, Jalisco y Nuevo León, entre otros-, que establecen la rendición de cuentas sobre cómo y en qué gastan los partidos políticos, en la entidad mexiquense es imposible acceder a esa información a través de su Ley local de Transparencia.
La disposición quedó aprobada desde la reforma electoral del Estado, realizada por el Congreso mexiquense -dominado por el PRI- en 2008, y cuando aún era gobernador Enrique Peña Nieto.


