AUTOR: JENARO VILLAMIL.
MÉXICO, D.F. (apro).- Los expertos en “manejo de crisis” recomiendan crear una comisión para evadir la solución de un problema político (como en Michoacán) o lavar la imagen con una fundación de ayuda cuando el descrédito afecta el rating.
La conductora Laura Bozzo y la empresa que la contrata, Televisa, optaron por lo segundo. Ahora ya no se trata de que “¡Pase el desgraciado!” –como suele gritar en su reality– sino que desfilen las desgracias para que ella pueda lavar su imagen.
Dañado su rating –entre octubre y noviembre de 2013 disminuyó de 12 a 10 puntos– y su reputación en medios impresos y en redes sociales después de que los reporteros de Proceso Marcela Turatti y Eduardo Miranda desenmascararon su telemontaje de ayuda a damnificados de Guerrero, Bozzo ha optado por crear una fundación llamada “Laura Ayuda”.
Esperó hasta la segunda quincena de este mes para dar a conocer oficialmente esta fundación.

