MORELIA, Mich., El arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, pidió a la población de la entidad “ponerse en guardia para revertir la problemática de la inseguridad que priva en la entidad por los diversos grupos del crimen organizado a través de una conducta positiva”.
Entrevistado en el marco de la IX Asamblea Diocesana de Pastoral, que inició ayer en las instalaciones del Seminario Menor, en Morelia, el arzobispo dijo que “después de los señalamientos públicos que hiciera el obispo de Apatzingán, Miguel Patiño, sobre la situación que enfrenta la zona, tuvo un acercamiento con el gobernador Fausto Vallejo Figueroa para hacerle extensivo el sentir del pueblo”.
Los obispos del estado han recibido amenazas en las últimas semanas. El sacerdote Santiago Álvarez Figueroa fue secuestrado a finales de diciembre del año pasado en la región de Jacona y no ha aparecido. El 15 de octubre pasado, el obispo de Apatzingán, Miguel Patiño, publicó una carta pastoral en la que denunciaba que Michoacán se había convertido en un estado fallido; en consecuencia, el sacerdote comenzó a sufrir amenazas y el 4 de noviembre pasado la Policía Federal frustró un ataque contra el obispo.
Al respecto, el arzobispo de Michoacán explicó que luego de la carta en la que Miguel Patiño se refiere a Michoacán como un estado fallido, recibió la solidaridad de los obispos de todo México y de grupos no religiosos.

