AUTOR: JULIO SCHERER GARCÍA.
“En la cárcel la palabra ‘no’ está prohibida. Aquí sólo cuenta el ‘sí’, ‘sí’, ‘sí’. Libre, gritaría ‘no’ todos los días”, le dijo Sandra Ávila a Julio Scherer García cuando le platicaba su vida y su desgracia, como quedó plasmado en el libro La Reina del Pacífico: es la hora de contar (2008), del fundador de Proceso. Y Ávila dijo muchas cosas más: “…el día de mi captura, Felipe Calderón se lanzó en mi contra. Olvidó que es presidente y me acusó sin pruebas. Dijo que soy enlace con los cárteles de Colombia. Se creyó la ley. El poder no es para eso”.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Yo no oculto mi vida. Digo lo que soy. Pero el gobierno sí la oculta. Dice lo que no soy. Todavía le sirvo para su propaganda. La Reina del Pacífico, personaje a lo Pérez-Reverte, en una cárcel mexicana, nada menos. Un gol, como diría Felipe Calderón, expresión que lastima, frívola en la dolorosa realidad cotidiana. La tragedia, la lista de muertos que crece todos los días, no es asunto del futbol. Pero mi imagen pública se irá gastando hasta agotarse. El gobierno no podrá probar que soy delincuente porque no lo soy. Entonces enfrentará su propia disyuntiva: la cárcel, la infamia que no podrá ocultar o mi libertad.
–He leído que en ningún sitio se piensa más en la libertad como en la cárcel. Encerrada, ¿qué piensa usted de la libertad?

