AUTOR: NATALIA ANTEZANA BOSQUES.
El cuarenta por ciento del gasto federal proviene de los recursos que se obtienen con la extracción de petróleo en manos de Petróleos Mexicanos (Pemex); eso quiere decir que por cada peso que gasta el gobierno mexicano, cuarenta centavos provienen de la para estatal.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) le cobra a Pemex impuestos por adelantado, lo cual resta autonomía presupuestal a la paraestatal. Los subsidios a la gasolina también corren por cuenta de Pemex.
Actualmente se producen aproximadamente 2,5 millones de barriles de crudo por día. Si se multiplica esta cantidad por 90 dólares –el monto aproximado que se obtiene por barril, descontando costos de producción–, se obtienen 225 millones de dólares. Si esto se multiplica por los 365 días del año, da un total de 82 mil 125 millones dólares, cantidad que equivale a la deuda externa mexicana del año 2006.
Cuando Enrique Peña Nieto informó a la prensa internacional sobre la intención de abrir la industria petrolera al capital privado, tanto el Partido de la Revolución Democrática (PRD) como el Partido Acción Nacional (PAN) hicieron públicas sus respectivas propuestas con respecto al futuro de Petróleos Mexicanos.

