AUTOR: MARCELA TURATI.
Organizaciones de familiares de desaparecidos y defensores de derechos humanos celebran que Miguel Ángel Treviño haya sido aprehendido con vida, pues suponen que el dirigente de Los Zetas conoce el paradero de muchos de los secuestrados por ese grupo criminal al cruzar el llamado “Triángulo de la Muerte”, el territorio entre Nuevo Laredo, Reynosa y Monterrey.
MÉXICO, D.F: Alfonso Moreno Díaz extiende sobre la mesa de su oficina un mapa que muestra los caminos rurales, semidesérticos, que se abren paso como várices por extensas tierras deshabitadas –y salpicadas de pueblos casi fantasmas– entre Nuevo León y Tamaulipas. Un círculo señala el tramo de estas carreteras que cruzan territorio zeta donde fue capturado su hijo, el ingeniero Alejandro Alfonso Moreno Baca y en el que han desaparecido más de 220 personas.
“Este es el Triángulo de la Muerte: las carreteras que unen Nuevo Laredo, Reynosa y Monterrey, donde las organizaciones civiles han contado más de 200 desaparecidos de 2010 a 2012. Son muchos más si sumamos a los de todo el noreste (Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila)”, dice este hombre, quien junto con su esposa Lucía se ha dedicado a buscar a su hijo desde el 27 de enero de 2011.

