AUTOR: NATALIA ANTEZANA BOSQUES.
En las pasadas elecciones del 7 de julio, donde en 14 estados se disputaron presidencias municipales, diputaciones locales y una gubernatura, hubo alianzas entre las tres fuerzas políticas más grandes en México, pero también, después de los dictámenes resolutivos, empezaron las impugnaciones y la anulación de elecciones.
En el caso del municipio de Apizaco, en Tlaxcala, el Partido de Acción Nacional (PAN) convocó a una resistencia civil ciudadana ante el presunto fraude electoral que el Instituto Electoral de Tlaxcala (IET) realizó a favor del Partido Revolucionario Institucional.
El abanderado panista, Vázquez Rodríguez, convocó a sus partidarios y a la ciudadanía en general a no permitir que “roben” la voluntad expresada en las urnas. Esta acción contó con el respaldo del actual alcalde del municipio quien acusó al IET de avalar irregularidades en los comicios electorales.

