AUTOR: J. JESÚS ESQUIVEL.
La captura de Inés Coronel Barreras, suegro del Chapo Guzmán, efectuada en Sonora el pasado 30 de abril, aparentemente no fue fruto de la labor de inteligencia de las instancias nacionales encargadas de combatir el narcotráfico. Según confían a Proceso agentes mexicanos y estadunidenses, fue obra de la DEA.
“A Coronel Barreras lo ubicó la DEA y se lo entregó al gobierno del presidente Peña Nieto con el propósito de que le abra las puertas que le cerró a las agencias de inteligencia de Estados Unidos”, dice a Proceso un agente mexicano de inteligencia –quien pidió el anonimato– asentado en esta ciudad, colindante con Douglas, Arizona.









