Permitir la operación de la mina a cielo abierto en Tetlama, Morelos, concesionada a la empresa canadiense Esperanza Silver, “sería darle el tiro de gracia a la ecología de la región y del estado”.
No sólo contaminará con cianuro y mercurio mantos freáticos, bosques y parcelas cultivables de la región, sino que afectaría la zona arqueológica de Xochicalco y la propia ciudad de Cuernavaca –distante 12 kilómetros del proyecto–, debido a la incontrolable dispersión de polvo con químicos y metales, afirmaron representantes de los Pueblos y Ciudadanía Organizada, del estado.
Este martes, los activistas asistieron a la embajada de Canadá en México, donde se reunieron con Scott McCook, primer secretario de asuntos públicos, y Alexandre B. Cérat, primer secretario comercial, a quienes entregaron 16 mil 977 firmas solicitando la cancelación del proyecto minero. Asimismo, demandaron la intervención del gobierno de aquel país para detener un proyecto que pretende utilizar métodos prohibidos en la legislación canadiense, para la extracción de oro y plata.











