Aunque se eliminó la facultad del presidente para opinar sobre la entrega y revocación de concesiones, ésta fue concedida al titular de la SCT, un cargo definido por el presidente.
Sin embargo, uno de los aspectos de la iniciativa que motivó críticas fue la injerencia que tendría el presidente, ya que si bien correspondería al Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) el otorgamiento y revocación de concesiones, se requería una opinión previa del titular del Ejecutivo.
















