lunes, 13 de agosto de 2018

Autos 'chocolate' amenazan a automotrices: Coparmex

Al panorama adverso que enfrenta la industria automotriz en México por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el aumento en las tasas de interés, la volatilidad cambiaria y hasta las elecciones que provocaron una caída de 8 por ciento en la venta de autos ligeros y de 9 por ciento en la de vehículos pesados durante el primer semestre de 2018, se suma ahora “una nueva amenaza” por los intentos de regularizar una vez más la importación de vehículos usados, los llamados autos chocolate, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). 
Aseveró que el decremento en las ventas del sector automotriz también está asociado y es consecuencia de decisiones políticas que inciden directa y negativamente sobre la industria. Especialmente “los programas de inspiración política para la ‘regularización’ de vehículos internados ilegalmente al país y de forma emergente, una propuesta que ha esbozado el futuro gobierno federal, en el sentido de ‘recorrer’ 30 kilómetros hacia el sur las aduanas de la frontera norte para crear de forma repentina una zona franca”, así como los pronunciamientos de varios gobernadores por regularizar dichos vehículos mediante un engomado que les permita circular.
“Nuestro más enérgico rechazo a estas medidas de clara orientación política”, fustigó Gustavo de Hoyos Walther, dirigente del sindicato patronal. “Además, cabe aclarar algo: la regularización no significa legalización. Sólo normaliza y vuelve recurrente el contrabando de vehículos al territorio nacional”, señaló.
El asunto no es marginal porque la comercialización de los vehículos chatarra representa el 10.05 por ciento de las ventas totales de vehículos en México, en detrimento de la producción nacional.
Regularizar los autos chocolate resultará contraproducente sobre todo en los estados fronterizos, que concentraron 68 por ciento de las compras de vehículos importados usados durante el primer semestre del año, lo que explica que esa zona registre una caída de 20 por ciento en la venta de vehículos nuevos, es decir, más del doble que el 8 por ciento a nivel nacional.
La Coparmex refirió que de enero a junio de 2018 las tres marcas con mayor presencia en México también experimentaron una caída considerable en sus ventas: 16 por ciento para Nissan, 13.2 por ciento para General Motors y 22 por ciento para Volkswagen.

Transporte digno e inclusión del tema en el TLCAN 
Si se quiere acabar con el contrabando de vehículos, se debe incluir un planteamiento integral del problema que aborde la necesidad de crear transporte público digno y de calidad para quienes no puedan comprar un auto, sostuvo De Hoyos. Incluso dijo que el tema debe ser incluido en la renegociación del TLCAN porque si no se cuenta con una normativa fortalecida quienes importan vehículos dentro de la ley carecerán de seguridad jurídica y será inevitable que México sea el basurero regional de vehículos obsoletos provenientes del resto de Norteamérica.
Además, “la introducción ilegal hacia territorio mexicano de autos “chatarra”, a los que por su antigüedad y obsolescencia tecnológica, ya no les es permitido circular en los Estados Unidos, compromete la seguridad vial en calles y carreteras, y desde luego, pone en riesgo la seguridad pública”.
La Coparmex recordó que la industria automotriz es vital para México ya que representa casi 3 por ciento del producto interno bruto, genera casi 2 millones de empleos, recibe más inversión extranjera directa (IED) que cualquier otra industria del país y el año pasado creció porcentualmente cuatro veces más que la economía nacional. También es un referente internacional pues 4 de cada 100 vehículos que se producen en el mundo son ensamblados en México, el cual ya es el mayor productor de vehículos en América Latina y el séptimo del mundo. 
Pese a todo lo anterior, indicó que “durante el último año, la industria automotriz de México ha sufrido fuertes golpes”, que van desde el TLCAN a los otros factores ya mencionados, pero la regularización de los vehículos usados, internados como contrabando, “tiene el potencial de agravar su situación”.
Contrabando de autos, ignorado y solapado por autoridades
Frente a un contexto internacional adverso y la incertidumbre en el comercio global, el dirigente patronal hizo una llamado a las autoridades para que desistan de regularizar los autos chocolate e insistió que resulta vital generar certidumbre para propiciar el crecimiento del sector automotriz a partir de políticas internas.
“Las autoridades federales ignoran frecuentemente el contrabando de vehículos y su libre circulación solapada por muchas autoridades locales y municipales, con lo cual se contribuye al debilitamiento del mercado interno y del sector automotriz. El contrabando genera una competencia desleal e indirecta con los vehículos producidos en el territorio nacional y la transferencia de recursos al exterior, sin ningún impacto positivo en la economía del país”, remarcó el dirigente de la Coparmex.
Refirió que cuando en los primeros años del sexenio de Felipe Calderón se trató de regularizar los autos chatarra, la venta de vehículos importados usados, sobrepasó las ventas totales de unidades nuevas de todo el país entre 2006 y 2008, según la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA).
Además de afectar la economía nacional, los autos chocolate o chatarra deterioran el medio ambiente y agravan el envejecimiento del parque vehicular a nivel nacional, ya que, en promedio, los autos que circulan en México tienen 18 años, en contraste con los 5 años que se registran en Estados Unidos. Incluso 15 por ciento de los vehículos ligeros y cerca del 33 por ciento de los vehículos pesados, tienen más de 20 años, lo que deteriora más el medio ambiente y representa un grave riesgo para la seguridad vial. 

FUENTE: LA JORNADA
AUTOR: SUSANA GONZALEZ