jueves, 11 de enero de 2018

Ahorraría México 3 mil mdd si echa a andar las refinerías

El país tendría un ahorro inmediato de casi 3 mil millones de dólares en importaciones de gasolinas y diésel si Pemex dotara a las seis refinerías mexicanas de la materia prima necesaria y asignara presupuesto para operar a plena capacidad, planteó la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP).


Por sí solas, dijo, dichas refinerías pueden atender la demanda nacional, cuando menos, en 70 por ciento, además de que virar la política netamente importadora de combustibles daría un respiro a la demanda interna y generaría un ahorro muy importante para las finanzas del país.

Detalló que en lugar de canalizar millones de dólares a traer del extranjero las gasolinas, se debería hacer una asignación del presupuesto para concluir las reconfiguraciones de las refinerías de Salamanca, Salina Cruz y Tula.

Sin embargo, señaló, la política de Pemex es que el Estado ya no opere dichas instalaciones, para dar el negocio a los privados o para importar combustibles, lo que beneficia a los grandes grupos corporativos internacionales en detrimento del bolsillo de los mexicanos y del erario.

Han dejado morir las refinerías de Pemex, lo que parece que se hace a propósito para rematarlas a grupos empresariales que se beneficiarían de la infraestructura y tendrían a precio de regalo ductos y terminales de almacenamiento construidos por la petrolera, advirtió.

Asimismo, la UNTyPP planteó que es urgente detener el desmantelamiento de la empresa, pues no sólo es el futuro energético del país lo que está en riesgo, sino la soberanía en este rubro, que es un elemento esencial de la seguridad nacional.

Expuso que aun cuando Pemex ha señalado que se duplicaron los recursos de mantenimiento a las refinerías para garantizar su continuidad, en realidad muchos contratos para ese fin son fingidos, agravando la situación en ese rubro, lo que es un crimen.

Indicó que la construcción o mantenimiento de estos centros de producción de gasolinas significaría además una fuente importante de generación de empleos. Sólo la construcción de una refinería emplearía de 9 mil a 10 mil 500 personas de manera directa y generaría alrededor de 30 mil plazas indirectas. Además, para la operación de las instalaciones se requerirían de mil a mil 400 trabajadores.

No obstante, señaló, se hace todo lo contrario: no se dota a estas unidades ni siquiera de la materia prima suficiente para su operación.

FUENTE: LA JORNADA
AUTOR: PATRICIA MUÑOZ RIOS
LINK: http://www.jornada.unam.mx/2018/01/10/politica/013n2pol