jueves, 8 de diciembre de 2016

“Si hay hambre, se olvidan los valores”, y el crimen ya acecha a haitianos varados en Tijuana, alerta Comité

Las deportaciones masivas que prometió Donald Trump serán una realidad, pues no puede “echarse para atrás” y debe cumplir a sus votantes, consideró Wilner Matelus, presidente del Comité Ciudadano de Defensa de los Naturalizados y Afroamericanos (CCDAM). Destacó que en este contexto, México no está preparado para recibir a los migrantes deportados, y alertó que quien ya espera con los brazos abiertos a todos esos indocumentados en la frontera norte, es el crimen organizado que ya se encuentra a las puertas de los albergues.

El crimen organizado está listo para reclutar migrantes en las zonas fronterizas. En Tijuana, Baja California, donde miles de haitianos se encuentran varados, los criminales están a las puertas de los albergues esperando que el hambre le gane a los valores, dijo Wilner Matelus, presidente del Comité Ciudadano de Defensa de los Naturalizados y Afroamericanos (CCDAM).
“Cuando la persona tiene hambre, se olvida de sus valores. Yo creo que debemos tener preocupación, el crimen organizado está creciendo, ellos están afuera de las puertas donde están los albergues y pueden ofrecer fuentes de trabajo y dinero a estas personas. Se necesita prevención por parte del Estado mexicano, porque si no hay atención para los migrantes, viene algo muy peligroso para el país. La crisis económica y la delincuencia podrían crecer más en los estados fronterizos como Baja California y Sonora”, explicó.

A partir de enero se esperan deportaciones masivas de inmigrantes que hoy viven en Estados Unidos, debido a la política migratoria que prometió a sus votantes Donald Trump, Presidente electo de esa nación.

Sólo en este momento hay 4 mil 800 migrantes haitianos y africanos en los centros de detención de Estados Unidos en espera de ser deportados.

“[Barack] Obama es una vergüenza, porque él suspendió la visa humanitaria para los haitianos. Es el primer Presidente negro de Estados Unidos y no le quiere dar chance a sus hermanos a entrar a ese país. Es el Presidente negro que ha deportado a más migrantes, pues ya van 2 millones 700 mil”, dijo.

El mes pasado Tony Payán, director del Centro de Estudios sobre México del Baker Institute for Public Policy de la Universidad de Rice, en Estados Unidos, dijo en entrevista con SinEmbargo que una de las alternativa para los inmigrantes ante la amenaza de más deportaciones será regresar.
“Uno no se da cuenta cómo los inmigrantes de este país viven en una enorme presión psicológica, una vida de tensión constante, una vida de inquietud. Muchos decidirán regresarse a México, incluso llevarse a sus hijos que pudieran ser ciudadanos estadounidenses y no arriesgar la separación de la familia. Pudiera darse un éxodo importante de familias mixtas, que tienen indocumentados, pero también ciudadanos y residentes”, explicó.
México no está preparado para recibir a los paisanos y mucho menos a los centroamericanos para quienes “la travesía por México es realmente un terror, una pesadilla”, dijo.

En Baja California ya hay una crisis humanitaria con los más de 6 mil haitianos y afroamericanos varados en la frontera. No tienen donde dormir. Carecen de comida, agua, luz y baños para asearse. La cifra para el próximo año podría incrementarse a 42 mil, advirtió Wilner Matelus. Diariamente llegan 250 haitianos y afroamericanos a la frontera norte.

Además esta cifra podría aumentar a raíz de la política de deportación que prometió Donald Trump.

Matelus alertó que México coincidió en que México no tiene un plan para recibir a todos esos migrantes. Alertó además que si el Gobierno no prepara un plan de contingencia, los criminales reclutarán a los deportados que se queden en la frontera.
“México no está preparado para recibir tantos hermanos que podrían llegar al país con la llegada de Donald Trump. Tenemos una crisis económica, y ya tenemos una migración interna en el país por falta de oportunidades de miles de hermanos mexicanos que van saliendo de sus comunidades para buscar algo de trabajo en las ciudades grandes; es un problema muy grande, pero primero hay que resolver la migración interna. Luego si hay deportaciones de Estados Unidos va a crecer el crimen organizado. Es el momento de ofrecer trabajo en las zonas fronterizas para que el crimen organizado no utilice a esas personas”, precisó.

La política migratoria de Trump, de acuerdo con el presidente del Comité Ciudadano de Defensa de los Naturalizados y Afroamericanos, perjudicará no sólo a México, sino a los países expulsores de migrantes en América Latina.

Consideró también que se debe dar un debate entre varias naciones para luchar en contra de la crisis humanitaria que inició en abril con la llegada de la ola de indocumentados haitianos.
“Peña Nieto debería dialogar la situación con Trump, aunque creo que no se echará para atrás, porque él tiene un compromiso con sus votantes. Es el momento de crear una estrategia bien definida para recibir a nuestros hermanos en una deportación masiva”, dijo.

Matelus viajó hace unos días a Tijuana y narró la crisis que se vive en esa ciudad: al menos 33 albergues en donde se encuentran varados los haitianos y afroamericanos.

Además, ante la falta de un lugar en los albergues, las autoridades de Baja California optaron por dar asilo a los migrantes en Centros de Rehabilitación de problemas de adicción a las drogas.

“Esto es muy peligroso, porque los migrares son sanos, no pueden estar en un lugar en donde hay personas que se recuperan por drogas. Nosotros dijimos que esto no puede ser”, dijo.
LA CRISIS SE EXTIENDE


Matelus denunció que durante su recorrido de 15 días en los albergues de Tijuana corroboró que los migrantes haitianos y afroamericanos varados viven en condiciones inhumanas entre chinches, sin comida, luz y agua; además de que esos sitios se encuentran saturados. En un albergue con capacidad para 60 personas viven 500 haitianos hacinados, con cuatro baños para todos. Incluso hay lugares en donde los directores de los albergues no tienen recursos para pagar el recibo de la luz y del agua, dijo.

Recalcó que los albergues se sostienen en condiciones insalubres, sin techos y ubicados cerca de basureros.Las mujeres y los niños comparten el espacio con los hombres.
“Sedesol [Secretaría de Desarrollo Social] no está entregando comida a los albergues. Los albergues se sostienen gracias a los apoyos de la sociedad civil. Nuestros hermanos cooperan para comprar comida”, precisó.

El activista solicitó al Ayuntamiento de Baja California agua para uno de los albergues que tenía días sin el líquido. Y pese a que las autoridades enviaron dos pipas, al día de hoy el problema no ha sido resuelto en su totalidad.
“El mes pasado, la Sedesol convocó a los directores a presentar proyectos para recibir apoyos, [pero] sólo 12 de 33 albergues recibirán apoyo. Esto no es justo. Lo único que están pidiendo los directores es alimento para que coma la gente”, dijo.

El Comité demandó apoyo a las autoridades mexicanas para no sólo brindar el asilo como refugiados, sino para que se expidan permisos de trabajo.

“No vemos los recursos federales que Miguel Ángel Osorio Chong [Secretario de Gobernación] prometió en octubre pasado bajar al Gobierno estatal y a los municipios para atender esta emergencia. Nos preocupa que la Sedesol declare que no hay crisis humanitaria. No vemos a diputados federales y locales trabajando una propuesta política para que se deriven programas y recursos que den respuesta a un problema de larga duración en Baja California”, indicó.

FUENTE: SIN EMBARGO.
AUTOR: SHAILA ROSAGEL.
LINK: http://www.sinembargo.mx/08-12-2016/3123337