viernes, 16 de diciembre de 2016

Milicia y Justicia / ¿Cuál es la función que deberán cumplir los militares?

Ciudad de México. Después de una semana de que el general secretario Salvador Cienfuegos Zepeda demandó abiertamente la necesidad de que las fuerzas armadas cuenten con un marco legal en materia de seguridad interior, muchos hablaron del tema; el presidente Enrique Peña Nieto, legisladores de todos los partidos, gobernadores y  funcionarios, pero ninguno se refirió al principal señalamiento que hizo el militar: Cuál es la función que deberán cumplir los militares.

En lugar de fijar una postura al respecto, todos se fueron por la tangente. Que si los soldados deben regresar a los cuarteles, que si quieren militarizar al país, que si esto, que si lo otro. Ninguno de los actores políticos se ha pronunciado sobre cuál deber ser la función de las fuerzas armadas y si tendrá límites y cuáles.

Cienfuegos fue el primero en decir que soldados y marinos estarían encantados de regresar a sus cuarteles, que ellos no pidieron salir a las calles a cumplir con funciones que no les corresponden y que su participación durante más de 10 años en contra del crimen organizado ha tenido un alto costo para el Ejército y la Armada de México.

Entre líneas, reconoció, como lo han hecho en público y privado los altos  mandos navales, que la tropa cada vez está menos convencida de continuar en labores policíacas, que pareciera que les sale más barato que los juzguen por desobediencia a ser procesados y acusados de violar derechos humanos de presuntos delincuentes.

Los soldados y marinos están cansados de que más tardan en detener a un presunto delincuente que éste en obtener su libertad por cuestiones procesales. Porque  resulta que ser detenidos por un militar es causa suficiente para demandar su libertad porque no fueron arrestados por una “autoridad responsable”, no importa si hay pruebas suficientes para actuar en su contra.

Además, soldados y marinos saben que si se les inicia un proceso por violaciones a los derechos humanos tendrán que afrontar los juicios sin apoyo oficial alguno, lo que los deja en manos de defensores de oficio militares, quienes de manera alguna son garantía de una buena defensa legal.

Las fuerzas armadas que participan en operativos de seguridad se sienten desamparados y cada vez están más convencidos de que es mejor no meterse en problemas que poner en riesgo su situación personal y la seguridad económica de sus familias.

También es importante tomar en cuenta el desgaste que representa su participación en operativos en la sierra o ciudades con altos niveles de violencia de manera ininterrumpida por hasta tres meses.

Por otro lado, hay que analizar lo que no dijo Cienfuegos, que entre más tiempo estén los militares en la calle y combatiendo al narcotráfico la posibilidad de caer en las redes de corrupción son mayores.

Poco se conoce fuera del medio militar, pero al interior de las fuerzas armadas corren historias de corrupción que van desde mandos regionales o de zona, hasta la tropa, que por unos miles de pesos aceptan hacerse de la vista gorda para dejar pasar un cargamento de droga.

El tema es tan delicado que nadie quiere entrarle, tal parece que finalmente, los militares y marinos pagarán solos la responsabilidad de no haber condicionado a una marco legal mínimo, su participación en labores de seguridad pública.

Capitanías de Puerto a la Secretaría de Marina, más importante de lo que parece

Finalmente el Congreso aprobó la reforma para que las capitanías de puerto pasen a manos de la Secretaría de Marina, regresándole a ésta su calidad de autoridad marítima nacional.

Ahora le toca a la dependencia, que encabeza el almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, justificar en los hechos las razones por las que era importante quitarle esa atribución a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la cual, por cierto, aceptó hasta después de que el propio presidente Enrique Peña Nieto dio un golpe de autoridad y le ordenó al titular de ésta dependencia, Gerardo Ruiz Esparza, que dejara de cabildear en contra de la iniciativa que partió del propio Peña.

La principal razón del cambio legal, argumentó la iniciativa de ley, fue garantizar la seguridad de los puertos y de las embarcaciones que arriben a los mismos, pero también, poner un alto a la corrupción, al tráfico de drogas y la violencia que había convertido esas instalaciones estratégicas en tierra de nadie.

La SCJN y la corrupción

Al rendir el jueves pasado su segundo informe de labores, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales, se refirió a un tema que no es menor, la corrupción.

Y dijo unas palabras que, de ser sinceras y si sus subordinados las entienden y aplican, deberán traducirse en que las denuncias de acoso laboral y acoso sexual que están en proceso en el máximo tribunal, particularmente por las irregularidades denunciadas durante la anterior administración en el Canal Judicial y en áreas como Visitas Guiadas del máximo tribunal, concluyan con la destitución, inhabilitación e incluso consignación penal de los acusados.

Consideró que corrupto no es sólo quien acepta dádivas económicas, que es el más obvio, sino  “todo aquel que corrompe el servicio de justicia, la dignidad del juez, al que agrede a sus compañeros, al que abusa de sus empleados, al que ofende a la mujeres, al que no tiene una conducta personal en correspondencia con la dignidad de su cargo y aun el que no aprecia debidamente y tiene orgullo de su propio papel en la vida constitucional”.

Ojalá que sus palabras se conviertan en hechos.

El fantasma de Putin recorre Estados Unidos

Como en los mejores tiempos de la guerra fría entre Estados Unidos y la extinta Unión Soviética, el gobierno estadunidense inició una campaña propagandística en contra de Rusia, acusando al presidente Vladimir Putin de haber influido en el resultado de las elecciones presidenciales que ganó el republicano Donald Trump.

Las grandes empresas de medios de comunicación del  vecino país han dejado de lado el rigor periodístico y citando “fuentes anónimas de alto rango de los servicios de inteligencia”, afirman que Putin dio instrucciones para interceder a favor del republicano.

Digna historia de una película hollywoodense de espías, en las que todos son malos, menos los estadunidenses. Patético recurso para no admitir la derrota de los demócratas quienes, en poco o en nada, se diferencian de los republicanos.


Quien iba a decir que el gobierno de Estados Unidos, que durante años ha intervenido ilegalmente en asuntos de otros países sin el menor pudor, alegando la protección de sus intereses nacionales, ¡ahora se queja de intromisión extranjera!

FUENTE: LA JORNADA.
AUTOR: JESÚS ARANDA.
LINK: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/12/16/milicia-y-justicia-cual-es-la-funcion-que-deberan-cumplir-los-militares