miércoles, 17 de febrero de 2016

“Aunque sean 3 minutitos en Ciudad Juárez”, ruegan al Papa, el último día, padres de los 43

Los seminaristas y sacerdotes en Michoacán alentaron a los asistentes a la misa del Papa Francisco a recordarle uno por uno a los normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos. Los padres de los estudiantes insisten en verlo antes de que se vaya; le piden aunque sea tres minutos en privado.


El fantasma de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, alcanzó al Papa Francisco en la misa que ofició en Morelia, Michoacán, a un día de que se dirija en Ciudad Juárez a víctimas de violencia, en donde no participarán los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa.

Aunque el Pontífice no mencionó en su homilía, ni en su reunión con jóvenes, los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, miles de personas se encargaron de recordarlos unos 40 minutos antes del arribo de Francisco I al estadio “Venustiano Carranza”.

En un video que circula a través de redes sociales se observa cómo varios religiosos organizan a las personas del estadio y realizan un conteo hasta llegar al número 43. El maestro de ceremonias rogó oraciones por las familias, los sacerdotes y las vocaciones y, a continuación, pidió un minuto de silencio por “los 43″.

Tras unos segundos de silencio se empezó a corear la cuenta del 1 al 43, la cual fue acompañada por los golpes de batería de los músicos que estaban animando la espera del Pontífice.

En un principio, el presentador pidió el minuto por “los 49″, lo que hizo pensar a varios de los asistentes que se refería a los reos fallecidos en el motín sucedido el pasado jueves en el penal de Topo Chico (Nuevo León). Sin embargo, el presentador rectificó al momento, confirmando que el silencio se guardaría por los 43 estudiantes que desaparecieron en septiembre de 2014 en el sureño estado de Guerrero a manos de policías y miembros del crimen organizado.

Vidulfo Rosales Sierra, del Centro de Derechos Humanos de la Montaña (Tlachinollan) y abogado de los familiares, dijo en entrevista con SinEmbargo que, aunque sólo resta un día de la visita del Papa en Ciudad Juárez, los familiares de los jóvenes siguen firmes en su petición de una reunión privada de  unos tres o cuatro minutos con el Pontífice.
“Ellos sólo le piden unos tres o cuatro minutos en privado, para saludarlo, para escuchar una palabra de aliento”, dijo.
Rosales Sierra explicó que los papás de los normalistas rechazaron los tres lugares que se les asignó en la misa que celebrará hoy en Ciudad Juárez, por cuestiones logísticas y económicas.

Incluso detalló, si la Iglesia hubiera otorgado boletos para todos los papás, tampoco asistirían.
“Por logística, recursos económicos, seguridad y una serie de actividades que tienen los padres. Hay varias comisiones desplegadas en distintos lugares del país”, explicó.
Sin embargo, si el Papa Francisco aceptara de último momento recibir a un grupo de padres en privado, algunos que están en este momento en lugares cercanos a Ciudad Juárez, podrían viajar de inmediato a su encuentro.
“Un encuentro privado sí. Vemos que se reducen las posibilidades, si no lo ven, le harán una carta y esperarán un mensaje escrito que vaya a dirigidos a ellos. Es nuestra expectativa, pero nos mantenemos firmes, si hay una encuentro privado, así sea en Ciudad Juárez van, porque tiene otra connotación, otro mensaje para las víctimas”, dijo.

La cúpula clerical mexicana, por lo regular relacionada con la élite de poder en México, apenas se ha pronunciado sobre los 43 jóvenes desaparecidos por policías en una noche en la que hubo presencia de fuerzas federales. A niveles más bajos de la iglesia católica, sin embargo, otros religiosos sí han denunciado al Estado mexicano.

Los padres han solicitado que el Papa no se vaya de México sin pronunciarse o recibirlos.

El pasado 5 de febrero, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, informó que el Papa Francisco no se reuniría con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, debido a la agenda “apretada” del líder de la Iglesia católica.
”Varios grupos han solicitado una reunión con el Papa, incluidas las víctimas de violencia y sus familiares”, dijo Lombardi antes de que el Pontífice viajara a México.“El programa es apretado y duro”, agregó.
El lunes pasado, Lombardi reiteró que el Obispo de Roma no tiene contemplado reunirse de manera particular con familiares de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre del 2014 en el estado de Guerrero.

Al ser consultado sobre la postura de que no asistirán a la misa en Ciudad Juárez, Chihuahua al no tener un encuentro con ellos consideró:
“Es un poco extraño que se tenga que presionar, en particular al Papa. Por qué decir al Papa lo que tiene que hacer, si él habla por todos con gran comprensión y cercanía”, dijo.
Vidulfo Rosales lamentó que la negativa de los padres de los normalistas para asistir a la misa en Ciudad Juárez sea interpretada como una presión para el Papa.

Indicó que incluso los familiares han seguido atentos los discursos del pontífice y que se han sentido agradecidos de que estén enfocados a las víctimas de México.

“Lamentamos esa interpretación que hay de presionar al Papa. Lo único que están haciendo los padres de familia es intentar verlo, en esta necesidad que tienen ellos como víctimas de un hecho tan grave. Esas víctimas tienen necesidad de ir con el Papa ahora que él está aquí y que se pronuncie por su caso”, indicó.

Hace unos días Clemente Rodríguez, padre del normalista Cristian Alfonso Rodríguez, indicó que hubiera sido un “gran impulso” para el caso, que el Papa los hubiera recibido.

“Ahora sé que no se va a manifestar en apoyo a los padres, no los que tienen familiares desaparecidos, sé que no lo va hacer. No dirá ‘estoy con los 43’, no lo hará”, opinó.

El padre del normalista desaparecido añadió que la visita del Papa Francisco era una buena oportunidad para impulsar la búsqueda de sus hijos y del resto de los miles de desaparecidos.
“Le iba a doler al Gobierno, porque mucha gente conoce al Vaticano, puede presionar. Finalmente él como sacerdote, como ser humano, es su obligación, porque está prestando un servicio a la gente, para que se lleve bien, no haya pleitos entre familias, no haya muertes, ni desaparecidos”, expuso.
Ayer por la tarde incluso empezó a viralizarse el hashtag #TePedimosFranciscoEscuches43 en las redes sociales.

FAMILIARES ESPERAN DARLE MENSAJE AL PAPA EN CIUDAD JUÁREZ

La negativa del Papa Francisco a reunirse con los padres de los 43 desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, envió en mensaje de desaliento al resto de los familiares de los más de 27 mil desaparecidos en México durante los últimos años, opinaron padres y madres entrevistados.

Aunque la Santa Sede argumentó que hay varios colectivos que deseaban entrevistarse con el Papa, de acuerdo con miembros de la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos de Coahuila (Fundec), uno de los más importantes porque aglutina alrededor de 500 familias de desaparecidos en el norte del país, tampoco a ellos los recibirá.
“Nosotros lo intentamos. Irán cinco al evento que tendrá en Ciudad Juárez, pero no podemos llevar lonas ni nada. Estamos pensando qué hacer para que nos vea, necesitamos que se vea lo que está pasando en este país con los desaparecidos”, dijo María Elena Salazar Zamora, madre de Hugo Marcelino González desaparecido el 20 de abril de 2009 en Torreón, Coahuila.
Salazar Zamora indicó que el Papa está obligado a no dejar pasar desapercibida la tragedia de las desapariciones en México y, que la negativa a reunirse con los padres de los normalistas, le restan esperanza al resto de padres y madres que desde hace siete años luchan por encontrar a sus hijos.
“Para que vea y se de cuenta de la magnitud de lo que está pasando. Los políticos le van a enseñar lo bonito. Nosotros intentamos de mil modos acercarnos, porque no podemos ir a Roma. Vemos con tristeza que las cosas políticas pesan más que las víctimas”, indicó.

La mujer recordó que durante los siete años de fundada la organización, ninguna de las madres ha dado con el paradero de sus hijos.
“Si el Estado mexicano no ha podido dar una respuesta a los padres de los 43, que desaparecieron en masa, imagínese a nosotros que son menos visibles que se fueron uno en uno. En lo personal sí me deja un mensaje de desaliento,porque después de seis años que tiene desaparecido mi hijo, en el único que confiamos es en Dios y pues si él, que está más cerca de Dios no nos hace caso, ¿para dónde voltea uno?”, dijo.
Carlos Hermilo Orozco Benítez, tío de tres de los desaparecidos en Tierra Blanca, Veracruz, José Benítez de la O, de Bernardo Benítez Arroniz y de Mario Arturo Orozco Sánchez, el Papa está obligado a reunirse con las víctimas, pues no es suficiente hablar del tema con el Presidente Enrique Peña Nieto.
“La cosa es que si habla, va hablar con las personas principales que están haciendo los levantones. Con el Gobierno. Le van a decir que no pasa nada, que todo está bien. Tendría que haberse reunido con víctimas”, dijo.
Un día antes de la llegada del Papa a México la organización Amnistía Internacional consideró a través de un comunicado, que México enfrenta una crisis de derechos humanos de proporciones epidémicas.

Amnistía instó al Papa a usar su “poderosa influencia para persuadir al gobierno del presidente Peña Nieto”, a tomar en serio la crisis de derechos humanos combatiendo la impunidad.

“Sólo tomando medidas concretas y firmes para poner a esos criminales ante la justicia comenzará el gobierno mexicano a abordar esta arraigada crisis”, estableció.


El PAPA LE HABLA A LOS JÓVENES EN MORELIA


Durante el primer acto de la reunión con jóvenes en la ciudad de Morelia, cuatro de ellos provenientes de diferentes partes del país le narraron al Papa Francisco los problemas a los que se enfrentan, incluido un mensaje en el que se habla de los problemas con la violencia y el narcotráfico.

“Muchas familias sólo han podido llorar la pérdida de sus hijos, porque la impunidad ha dado alas a quienes secuestran, estafan y matan. En medio de todo esto la paz es un don que seguimos anhelando”, dijo un joven que fue identificado sólo con su primer nombre, Alberto, de Morelia, la capital del estado de Michoacán.


El Pontífice escuchó atento y tomó notas de los discursos de cada uno de los cuatro jóvenes que tomaron la palabra. “Ustedes son la riqueza de México”, reiteró en diversas ocasiones. “La esperanza que les da Jesucristo, y la dignidad de no dejarse sobar el lomo y ser mercadería para los bolsillos de otros”.

Francisco llegó al Estadio Morelos, de Morelia, donde sostuvo una reunión con jóvenes. Durante su recorrido de la catedral al inmueble deportivo, al menos cinco personas saltaron las vallas de protección. Una de ellas alcanzó a tocar el vehículo descubierto pero fue detenido de inmediato por elementos de seguridad. Un niño también logró aproximarse a un menos de un metro pero fue detenido y entregó un objeto al cuerpo de seguridad papal antes de ser retirado. Otras personas arrojaron algunos objetos pero ninguno pasó cerca del Pontífice.

El recorrido fue presenciado por miles de personas, algunas desde los balcones y techos de las casas. Incluso un par de personas vestidas con traje de mariachi, cabalgaron al lado del recorrido por varios minutos.
“Se vuelve difícil sentirse la riqueza cuando nos vemos expuestos a la pérdida de amigos o familiares en manos del narcotráfico. Es difícil sentirse la riqueza de una Nación cuando no se tienen oportunidades de trabajo digno. Cuando no se sienten reconocidos los derechos que también terminan impulsándolos a situaciones difíciles”, dijo el Papa a los jóvenes mexicanos reunidos en el estadio.

“Es mentira, y lo decimos de la mano de Jesucristo, que la única forma que tienen los jóvenes de vivir es la pobreza y la marginación”, dijo al referirse al narcotráfico y a la falta de empleos. Por ello, llamó a los presentes a no dejarse manipular por ambiciones ajenas y las posesiones que brinda el dinero”, expresó.
“No se dejen excluir, no se dejen desvalorizar, no se dejen tratar como mercancía […]. Ser mercadería de otros. Jesús nos dio un consejo para esto: sean astutos como serpientes y humildes como palomas”, les pidió a las miles de personas.

Francisco dijo casi al final de su discurso que Jesús “desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas”, y agrego:

“Jesús nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama discípulos. Él nunca nos mandaría al muere, sino que todo en él es invitación a la vida. Una vida en familia, una vida en comunidad; una familia y una comunidad a favor de la sociedad”.


PIDE A LA IGLESIA EVITAR “ATRINCHARARSE”

En su homilía de la mañana Francisco pidió la Iglesia en Michoacán evitar “atrincherarse” en la sacristía por miedo o resignación.
“¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad? ¿Qué tentación podemos tener nosotros una y otra vez, nosotros llamados a la vida consagrada? Al presbiterado, al Episcopado: ¿Qué tentación podemos tener frente a todo esto, frente a esta realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible?. Creo que la podríamos resumir con una sola palabra: Resignación”, dijo Francisco.

El Pontífice dijo que frente a esta realidad “nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio, la resignación”.
“Una resignación que nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras ‘sacristías’ y aparentes seguridades; una resignación que no sólo nos impide anunciar, sino que nos impide alabar. Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos impide arriesgar y transformar”, agregó.

Durante su gira el Papa Francisco ha sido crítico con la situación de violencia y desigualdad que vive la sociedad mexicana, pero también lo ha sido con la jerarquía de su Iglesia en México, a la que se señala por su cercanía con los poderes político y económico.

En su tercer día de gira por México, el Papa Francisco I reivindicó en Chiapas a los pueblos indígenas y, en una acción histórica, honró al fallecido Samuel Ruiz al visitar y orar en su tumba, enviando así otro mensaje de rechazo al clero mexicano que se encargó de difamar y criticar al Obispo de San Cristóbal de las Casas.


Durante el primero y segundo día de su gira, el Papa también llamó enérgicamente a la Iglesia Católica mexicana a cambiar.

FUENTE: SIN EMBARGO.
AUTOR: SHAILA ROSAGEL.
LINK: http://www.sinembargo.mx/17-02-2016/1623824