sábado, 30 de enero de 2016

La reforma política es el resultado del diálogo, dicen Peña y Mancera

MÉXICO, DF (apro).-Con poco más de dos años de retraso y sin los alcances esperados, el jefe de Gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera tuvo finalmente su recompensa por haberse alineado y defender el Pacto por México, el acuerdo político ideado por el presidente Enrique Peña Nieto para emprender una serie de reformas en áreas antes reservadas al Estado, como el sector energético.
Feliz por colgarse la medalla que sus dos últimos predecesores no pudieron, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, Mancera festinó la promulgación de la reforma política que devuelve parcialmente a los capitalinos derechos políticos conculcados en 1928, a raíz de la desaparición del régimen municipal.
“Este es resultado de un trabajo con consenso, donde se dejaron de lado agendas particulares y actitudes sectarias, es el resultado del diálogo”, remachó el mandatario capitalino en el Palacio Nacional, donde nunca pusieron un pie López Obrador ni Ebrard Casaubón en sus respectivas administraciones.
A pesar de que la conformación de la Asamblea Constituyente no dejó satisfechos ni a los propios autores de la reforma –el PRI tendrá una sobrerrepresentación artificial siendo minoría en la capital y por ende derecho de veto–, y de que la Federación mantendrá la tutela sobre el gobierno de la Ciudad de México en materia de deuda pública, el mandatario capitalino exaltó las bondades de los cambios constitucionales que entrarán en vigor de manera gradual.
Puntualizó que no se dará ni un paso atrás a las conquistas logradas en la Ciudad de México, y convocó a todos los ciudadanos a trabajar en la elaboración de lo que será la primera Constitución de la capital del país.
Asimismo, dijo que la Carta Magna deberá ser moderna, de avanzada, de tal modo que en un momento dado sirva de referente para el rediseño de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Previamente, el presidente Peña resaltó que la reforma política de la Ciudad de México es un triunfo del diálogo, de la democracia y de los habitantes de esta capital, así como otro logro del Pacto por México.
También se comprometió a designar a personas de excelencia, comprometidas con la Ciudad de México más allá de su perfil partidista para la conformación de la Asamblea Constituyente. De los 100 diputados que conformarán el órgano legislativo que se encargará de elaborar la Constitución de la Ciudad de México, el Ejecutivo federal podrá designar a seis, igual número que el Jefe de Gobierno, y las cámaras de Senadores y de Diputados 14 cada una. Los 60 restantes se elegirán según el principio de representación proporcional mediante una lista votada en una sola circunscripción plurinominal.
En el patio de honor de Palacio Nacional y ante unos 300 invitados, el presidente Peña dijo que es un gran día para el federalismo, la democracia y la vida republicana.
La democracia –prosiguió– avanza, da un paso más en el largo proceso histórico que ha dado forma a instituciones y al régimen jurídico nacional.
“Así se escribe la historia: con determinación y visión de futuro, poniendo por delante las demandas de la sociedad”, subrayó Peña Nieto.
Según Peña, la nueva Constitución de la capital del país contendrá las libertades y aspiraciones de que gozarán sus habitantes y la Asamblea Constituyente será un hito de la historia política reciente y cuyos integrantes -insistió el Ejecutivo- deben actuar con responsabilidad, eficacia, visión de Estado y por encima de fracciones y partidos políticos para crear así un instrumento jurídico de vanguardia.
Al final de su intervención, se fundió en un abrazo con Mancera, imagen que enmarcó el evento protocolario.
Inmediatamente después de la ceremonia, la Secretaría de Gobernación (Segob) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto que reforma y deroga diversas disposiciones de la Constitución, para concretar la reforma política de la Ciudad de México.
“La Ciudad de México es la entidad federativa sede de los Poderes de la Unión y capital de los Estados Unidos Mexicanos; se compondrá del territorio que actualmente tiene y, en caso de que los Poderes federales se trasladen a otro lugar, se erigirá en un Estado de la Unión con la denominación de Ciudad de México”, señala el Artículo 44 recién modificado.
De acuerdo con los artículos transitorios, el decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación, pero los ordenamientos legales para el Distrito Federal, ahora Ciudad de México, continuarán aplicándose hasta que inicie la vigencia de aquellos que los sustituyan.
Asimismo, las normas sobre la elección de los poderes locales de la Ciudad de México se aplicarán a partir del proceso electoral de 2018.
Una vez publicada la Constitución Política de la Ciudad de México, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) deberá expedir las leyes reglamentarias de los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, que deberán vigor una vez que lo haga la Constitución local.
La ALDF también podrá legislar sobre los procedimientos e instituciones electorales que resultarán aplicables al proceso electoral 2017-2018.
Todos los inmuebles ubicados en la Ciudad de México que estén destinados al servicio que prestan los Poderes de la Federación, continuarán bajo la jurisdicción de los poderes federales.
Los jueces y magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal se integrarán en el Poder Judicial de la Ciudad de México, una vez que éste inicie sus funciones, de conformidad con lo que establezca la Constitución Política local.
“Los ciudadanos que hayan ocupado la titularidad del Departamento del Distrito Federal, de la Jefatura de Gobierno o del Ejecutivo local, designados o electos en ningún caso y por ningún motivo podrán ocupar el de Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, ni con el carácter de interino, provisional, sustituto o encargado de despacho”, señala a su vez el transitorio décimo quinto del decreto.
A continuación se reproducen los cambios que sufrirá la Ciudad de México a partir de mañana y hasta el 2018:
–La capital pasa de ser Distrito Federal a Ciudad de México (CDMX).
–La CDMX será ahora entidad federativa con autonomía propia para que pueda elaborar su propia Constitución.
–Los titulares e integrantes de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial de la CDMX tendrán las mismas responsabilidades que los titulares e integrantes de los tres poderes en los estados.
–El Senado ya no podrá remover al Jefe de Gobierno.
–El jefe de Gobierno podrá designar o remover al secretario de Seguridad y al procurador General de Justicia, facultad que antes estaba reservada al Ejecutivo federal.
–El presidente conservará el mando de la policía en la capital.
–Las 16 delegaciones se transformarán en alcaldías y contarán con un alcalde y concejales.
–El Congreso de la Unión deberá asignar a la CDMX un bono de capitalidad por ser la sede de los poderes de la unión.
–El gobierno federal mantendrá la tutela en materia de educación y salud.
–La deuda pública de la CDMX se mantendrá igual, es decir, la Federación fijará su techo de endeudamiento.

Fuente: Proceso
http://www.proceso.com.mx/?p=428164

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