jueves, 31 de diciembre de 2015

“Me pusieron muchas trabas, pero ya llegamos”, dice Cuauhtémoc Blanco al rendir protesta

CUERNAVACA, Mor (apro).- Cuauhtémoc Blanco Bravo ya es alcalde de Cuernavaca, aunque asumirá los controles del ayuntamiento hasta el primer minuto del 1 de enero de 2016.
Frente a unas mil personas y otras tantas que no pudieron ingresar al Museo de la Ciudad, el exfutbolista dijo: “Ya llegamos, nos pusieron muchas trabas, pero ya estamos aquí”, en medio del aplauso generalizado.
“La elección la ganamos los ciudadanos. Ya llegamos los ciudadanos a gobernar. Dijeron que iba a renunciar, dijeron que no llegaría. Aquí estoy, les digo claramente, vengo a partirme el alma… Por no decir otra cosa (risas), vengo a partirme el alma por Cuernavaca, la convertiremos en un territorio de ganadores”, sostiene.
La sesión solemne de Cabildo fue presidida por el alcalde en funciones, el priista Jorge Morales Barud, quien al inicio de la misma le dio la palabra al “Cuau”, quien vistió más formal que nunca: traje sastre tipo sport con camisa blanca y corbata negra. Lucía impecable, aunque su rostro, la mayor parte del tiempo de piedra, tranquilo, luce huellas de cansancio.
El exjugador del América tomó el micrófono y rindió protesta. Con el brazo derecho extendido y la palma abierta mirando al suelo, Cuauhtémoc Blanco leyó el texto de ley de forma atropellada. No se sabía si estaba nervioso, si tenía problemas para leer o todas las anteriores. Enseguida, tomó la protesta a sus regidores, al Cabildo que lo acompañará los próximos tres años en el gobierno. También de forma atropellada.
Luego, el momento del discurso. Había expectativa. De entrada, hizo a un lado las tres hojas color azul cielo que contenían el discurso. Respiró frente al micrófono y dijo como si descansara de la presión: “Ya llegamos. Nos pusieron muchas trabas, pero ya estamos aquí. En Cuernavaca ganaron los ciudadanos”, y sonríe. La gente le aplaudió.
Agradeció a su familia, a los ciudadanos que “confiaron en mí, no les voy a fallar. Soy una persona trabajadora, luchona. Voy a luchar por Cuernavaca, voy a darles ese cambio”. Luego agradeció a su equipo de campaña, su equipo de trabajo y “a los jóvenes que nos apoyaron en la campaña”.
Después, habló del “tiempo de los ciudadanos que queremos un verdadero cambio, de la gente trabajadora que con su energía me ayudará a sacar a Cuernavaca de la crisis en la que se encuentra”. El discurso duró menos de tres minutos: “El reto no es sencillo y creo que ustedes lo saben, me han puesto muchas trabas pero, pues aquí estamos. No estoy solo y cuento con cada uno de ustedes que son el verdadero rostro de la ciudad. Y es por ustedes y con ustedes con quienes voy a trabajar”.
Entonces, vino una especie de guiño a los grupos políticos de la capital y de Morelos: “Hoy damos la vuelta a la página de un largo proceso electoral. Hoy consolidamos la voluntad de un pueblo que confió en los ciudadanos como cada uno de ustedes. Terminaremos con la división de grupos, debemos trabajar juntos para entregar buenas cuentas a los ciudadanos”.
No hubo anuncios espectaculares de programas o cambios, sólo dijo: “deseo de corazón cambiar la situación en que hoy viven miles de familias en materia de seguridad, trabajo, espacios públicos, agua, calles dignas, alumbrado y sobre todo vivir en una ciudad con tranquilidad y armonía, como ustedes me lo pidieron, se los voy a cumplir”.
Y luego vino el llamado al voto de confianza: “Confíen en nosotros. Soy una persona que le gusta cumplir su palabra. Y para que todos sepan: no ganó Cuauhtémoc Blanco, ganaron los ciudadanos. Ganamos los ciudadanos. Y es por los fines por los que voy a gobernar esta ciudad. Construir un territorio de ganadores es nuestra meta, vamos a necesitar ideas y la expresión de la gente tendrá un valor incalculable. Serán los ciudadanos quienes gobiernen Cuernavaca. Soñé con trabajar con la gente, y aquí estoy”.
“Hemos superado muchos obstáculos, ante todos ustedes les digo que me romperé el alma… por no decir otra cosa –se ríe–por esta ciudad. Porque quiero lo que quieren todos, un Cuernavaca en paz. Les vuelvo a repetir, confíen en mi, me pusieron muchas trabas, pero aquí estoy con ustedes. Muchos pensaban que iba a renunciar y aquí estoy con ustedes dando la cara y vamos a cambiar Cuernavaca”, concluyó en medio de aplausos.
En el presídium lo acompañó, además de su predecesor Morales Barud, la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Nadia Luz María Lara Chávez; el diputado local Julio Yáñez Moreno, comisionado por el Congreso como representante, y a quién le asignan el rol de creador de la candidatura de Blanco Bravo.
El gobernador Graco Ramírez no fue invitado, pero envió a un representante, el subsecretario de Gobierno, Jorge Meade González, quien coordinó hace unos meses la campaña del candidato perredista a la capital, Jorge Messeguer Guillén. Ahí estaba ahora, en la mesa principal, haciendo muecas y mandando mensajes por celular.
Entre el público, además de representantes empresariales y obreros de la entidad, estuvieron el exalcalde (1997-2000) y exgobernador (2000-2006) Sergio Estrada Cajigal Ramírez, otrora panista, hoy sin partido. También, se vio a René Arce Círigo, quien regresó en noviembre al PRD, como informó apro, después de seis años de ausencia. Ahora hace las veces de asesor de Agustín Basave, líder nacional del PRD.
El regidor Eduardo Bordonave Zamora, quien también dirige en Morelos el PSD, sostuvo que Arce Círigo es “su amigo” y que “siempre hemos compartido visiones y proyectos”, por ello lo invitó, para “construir consensos a otros niveles, no sólo en el estado”.
Desarme de la policía
El propio Bordonave Zamora realizó una conferencia de prensa previa a la unción de Blanco Bravo. En ella informó que la Policía Municipal ha sido desarmada desde esta mañana por la Comisión Estatal de Seguridad Pública, que encabeza el tijuanense Jesús Alberto Capella Ibarra, con el argumento de que al no renovar el convenio del Mando Único, uniformes, armas y equipo de radio comunicación, está a nombre del gobierno del estado.
La situación es grave, dijo Bordonave, pues en las próximas horas y en la víspera de los festejos de Año Nuevo, Cuernavaca podría quedar sin ninguna protección.
El regidor señaló que el gobierno del estado está violando a todas luces su propio convenio, pues el Mando Único está vigente en la ciudad hasta el último minuto de 2015, para lo cual falta más de un día.
En tanto, informó que el presidente municipal Cuauhtémoc Blanco se reunió, previo a su rendición de protesta, con autoridades del Ejército Mexicano, así como de la Secretaría de Gobernación, para que sean las fuerzas federales quienes tomen la seguridad, junto con la nueva policía municipal, en la capital del estado de Morelos.
Por lo pronto, durante la toma de protesta, sólo se observaron 10 o 12 elementos vestidos de civil, y prácticamente no hubo patrullas que garantizaran la seguridad en las inmediaciones del Museo de la Ciudad. Aunque Cuauhtémoc Blanco rindió la protesta este miércoles, en realidad asumirá las funciones hasta el primer minuto del viernes 1 de enero de 2016. El panorama, nada halagueño para el exfutbolista que dice, “me pusieron muchas trabas, pero ya llegamos”, ahora viene lo bueno.

Fuente: Proceso
http://www.proceso.com.mx/?p=424914