domingo, 6 de diciembre de 2015

La verdad de Iguala, tapada con un manto verde olivo

MÉXICO, DF: A poco más de 14 meses de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, un nueva revisión de los testimonios que 36 oficiales y soldados del 27 Batallón de Infantería, con sede en Iguala, rindieron ante la Procuraduría General de la República (PGR), revelan severas contradicciones entre mandos y subalternos que dejan serias dudas sobre el papel que jugó el Ejército la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del año pasado.

Las declaraciones originales, sin censura, obtenidas por Proceso ponen en evidencia los pendientes de la investigación, que está en una nueva etapa ahora en manos de la Subprocuraduría de Derechos Humanos de la PGR, como parte de los acuerdos firmados entre el Estado mexicano y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para conocer el destino de los normalistas.

Ya en el reportaje “Inocultable, la participación militar”, firmado por Anabel Hernández y Steve Fisher (Proceso 2027), se daba parcialmente cuenta de las actividades de vigilancia y participación del Ejército en la operación del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C-4), tomadas de las versiones públicas de los testimonios, censurados por la PGR y obtenidos gracias a la Ley Federal de Transparencia.

Las declaraciones originales, sin tachar, obtenidas por este semanario abundan en contradicciones y en falta de pericia de los agentes ministeriales de la Federación al interrogar al personal castrense; esto justifica la insistencia del GIEI en aplicar cuestionarios directos al menos a 27 militares.

Las declaraciones de los 36 militares fueron tomadas en Iguala los días 3 y 4 de diciembre del año pasado, 67 y 68 días después de ocurridos los hechos y están incluidas en los tomos 19 y 20 de la averiguación previa PGR/SEIDO/UEIDMS/871/2014.

En su calidad de comandante del 27 Batallón de Infantería, el coronel José Rodríguez Pérez –relevado en julio pasado– da cuenta de su mando sobre 600 personas, pero a partir de las 23:00 horas del 26 de septiembre 2014 sólo habría comisionado a menos de 40 efectivos del Servicio de Fuerza de Reacción para dar seguimiento a los ataques armados a los normalistas.

Rodríguez Pérez envió a personal del Servicio de Fuerza de Reacción. Al teniente Roberto Vázquez Hernández le asignó 20 soldados y una camioneta blindada y al capitán segundo de Infantería José Martínez Crespo “un oficial y doce de tropa”.

El primero acudió al Hospital General a tomar datos de los primeros tres heridos de arma de fuego, y a la carretera a Santa Teresa, donde fueron atacados integrantes del equipo de futbol Avispones, que viajaban en un camión, y tripulantes de dos taxis. En el sitio hubo tres fallecimientos.

A Martínez Crespo se le asignaron patrullajes frente al Palacio de Justicia, al Hospital Cristina y a la calle Juan N. Álvarez (Proceso 2027).

Fragmento del reportaje que se publica en la revista Proceso 2040, ya en circulación

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: GLORIA LETICIA DÍAZ.
LINK: http://www.proceso.com.mx/?p=422664

No hay comentarios:

Publicar un comentario