lunes, 7 de diciembre de 2015

EL EX COMISIONADO Y EL PROCURADOR, EN APRIETOS

La defensa de José Manuel Mireles Valverde colocó en un brete al ex comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, y al procurador de Justicia del estado, José Martín Godoy Castro.

Mireles está en prisión acusado de portación de armas de uso exclusivo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, pero quien ordenó su detención, Castillo, y quien abrió la causa penal, Godoy, fueron quienes autorizaron la portación de esas armas.

El menudo aprieto legal en el que se encuentran el ex comisionado y el procurador se complica aún más porque carecían de facultades legales para otorgar las licencias que, a los ojos de todo mundo, dieron para que los integrantes de las autodefensas acudieran a registrar sus armas.


A la audiencia celebrada el pasado lunes en el Juzgado Quinto de Distrito de Uruapan estaba citado también el ex gobernador Fausto Vallejo Figueroa, quien argumentó no poder acudir por motivos de salud. El ex comisionado no compareció ante el juez para rendir testimonio y comunicó por medio de un subordinado mediante un documento que por ser “alto funcionario público” solicitaba presentar por escrito la respuesta al interrogatorio formulado por la defensa de Mireles.

El procurador Godoy, quien el pasado 18 de noviembre había declarado que atendería personalmente esa diligencia si se formalizaba la notificación del juez, no se presentó; al ser cuestionado por la prensa por su ausencia en la diligencia judicial a la que estaba obligado a acudir, respondió: “tengo conocimiento de que el Ministerio Público presentó un recurso de apelación en razón a ese acuerdo. Hay que esperar a que se resuelva ese recurso de apelación”. Esto, para Ignacio Mendoza, el abogado de Mireles, constituye una burla para el sistema de justicia en México.

Hipólito Mora, el fundador de las autodefensas de La Ruana, fue el único testigo que se presentó a rendir su declaración ante el juez, señalando que a los comunitarios “siempre nos aventaban por delante”; la Policía Federal y el Ejército iban atrás de los grupos de autodefensa en su expansión por el territorio estatal; detalló que –con la anuencia del comisionado, del procurador y del mando de la Zona Militar de Apatzingán– se les permitió portar armas, incluso superiores a las que usan las fuerzas armadas, como los fusiles Barret calibre 50 capaces de derribar obajetivos aéreos.

Entre las pruebas aportadas por el abogado de Mireles están las evidencias del acuerdo celebrado por Castillo en Tepalcatepec el 27 de enero de 2014 ante la presencia del entonces gobernador, Fausto Vallejo, y el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, en el cual se convino la legalización de los grupos de autodefensa; así como las evidencias de que se autorizó un registro de armas el 14 de abril.

Sin tener facultades legales para ello, Castillo autorizó e incluso destacó esos acuerdos de registro de armamento y autorizó que civiles armados recorrieran caminos y poblaciones de Michoacán.

Si no hay presiones sobre la justicia, Mireles deberá quedar libre en las próximas semanas, pues el proceso penal se queda sin sustento. Es muy claro que el fundador de las autodefensas de Tepalcatepec es víctima del rencor del ex comisionado, a quien le causó disgusto que el médico no se sometiera; más se enojó cuando en mayo de 2014 Mireles anunció la formación de un Movimiento Nacional de Autodefensas Ciudadanas y encabezara un evento en el Polyfórum Cultural Siqueiros de la ciudad de México con la presencia de destacados personajes como el sacerdote Alejandro Solalinde, Ernesto Rufo, Jaime Rodríguez El Bronco, Javier Sicilia, el general José Francisco Gallardo, y la señora Isabel Miranda de Wallace.

A Mireles le tomaron a mal que se dirigiera de tú al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en un video de subió a principios de junio del año pasado a Youtube, en el que insistía en dirigirse a él repitiendo la expresión: “Mira, Enrique, a ti también te duele la cabeza y también tienes que ir al baño igual que yo”.

Otro de los motivos de la detención del médico de Tepalcatepec fue la entrevista que le concedió a Sabina Berman para TV Azteca, en la que con claridad habló de que Castillo había pactado con criminales a los que incorporó a la Fuerza Rural dotándolos de charola y uniforme pese a conocer, por ejemplo, el caso del despojo de una huerta de aguacate que luego fue escriturada a nombre de un familiar de los delincuentes recientemente convertidos en policías.

“No quiero interlocución con Castillo porque no es fiable, no creo ni en su eficacia ni en su honestidad (…) Una parte del gobierno se va a Michoacán dizque a componer la situación y lo que hace es aliarse con el crimen organizado, se alía con ellos, los uniforma, les da uniformes, les da armas. El comisionado está aliado con el crimen (…) Según él es una representación plenipotenciaria de Enrique Peña Nieto, según él, por eso le exigía un diálogo con Enrique, Peña Nieto”.

En esa entrevista, al hablar de la visita presidencial a Tepalcatepec, Mireles dijo que sacaron a los habitantes del estadio en el que se verificó el acto para que Peña Nieto lo llenara con su propio público.

La misma aseveración de que Castillo estaba coludido con criminales la sostuvo Mireles ante Jorge Ramos en una entrevista para la cadena hispana de Estados Unidos Univisión. Unos días después Mireles fue detenido; con el tiempo se corroboraría que el Comandante Cinco, El Americano y Los Viagras fueron protegidos del ex comisionado.

FUENTE: LA JORNADA DE MICHOACÁN.
AUTOR: ARTURO HERRERA CORNEJO.
LINK: http://lajornadamichoacan.com.mx/2015/12/el-ex-comisionado-y-el-procurador-en-aprietos/