martes, 17 de noviembre de 2015

Cancún: paraíso para el turismo, infierno para mujeres

CANCUN, Q. Roo: Más allá de las playas de fina arena blanca y mar azul turquesa, la zona urbana de Cancún sigue creciendo sin control y se torna cada vez más violenta.

En lo que va de este año, ocho mujeres han sido brutalmente asesinadas, cinco de ellas en los últimos dos meses, sin que hasta ahora se haya resuelto ninguno de los casos y mucho menos, castigado a los culpables.

Hasta ahora el gobierno ha anunciado la detención cuatro presuntos asesinos pero la desconfianza es tal que los cancunenses creen que se están fabricando culpables para salir del paso.

Justo el jueves pasado, el gobernador Roberto Borge dio a conocer la captura Carmen Ramos Pérez, “El Conejo”, un lava autos que habría confesado ser el asesino de María Karen Carrasco, la estudiante de Turismo de la Universidad del Caribe cuyo caso detonó protestas y una movilización de miles de personas el pasado 1 de noviembre.

Ante la ola de asesinatos que el gobierno de Borge rechaza tipificar como feminicidios, activistas y legisladores de oposición urgen a declarar la alerta de género en la entidad pero hasta ahora no ha habido respuesta.

El diputado Jorge Carlos Aguilar Osorio, consideró que el gobierno del estado no debe de evadir que se declare la “alerta de género” en Quintana Roo porque el tema va más allá del aspecto penal. Implica, dijo, acciones de prevención y destinar más recursos para servicios públicos.

Parte de la inseguridad que permea en la entidad, indicó, es la deficiencia en los servicios públicos. Hay, por ejemplo, predios cubiertos de maleza, falta de luminarias y “no hay ninguna política de desarrollo social en la entidad”.

Por el contrario, criticó, el actual Ayuntamiento modificó el Plan de Desarrollo Urbano para permitir la construcción de casas de 34 metros cuadrados, que son “ollas presión” por la violencia intrafamiliar.

Además del rezago, advirtió, Cancún enfrenta un declive como generador de empleos y sigue siendo un imán para migrantes.

“Los salarios equivalen a un cuarta parte de lo que eran hace unos años. Tenemos gente que lleva hasta un año sin trabajo”, refirió.

Y advirtió:

“En Cancún hay un verdadero caldo de cultivo para la inseguridad y la violencia”.

Aguilar Osorio afirmó que en Quintana Roo “hay muchas leyes” para la protección a la mujer, incluso la legislación en la materia está homologada con la federal.

Sin embargo, acotó, estas leyes no se aplican porque no hay recursos para cumplir la ley, como contar con casas y albergues para mujeres víctimas de violencia. “Lo que sí hay son recursos para pagar publicaciones que insultan a las mujeres”, lamentó.

Con él coincide la activista de defensa de los derechos humanos y de protección a la mujer, Rosa María Márquez, quien afirmó que si bien hay leyes, no hay una política pública en Quintana Roo para proteger a las mujeres de la violencia.

Quintana Roo cuenta con la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que es preventiva y correctiva, “pero marca que haya refugios y no lo hay”, acusó.

Pidió a las autoridades estatales no tener miedo a la alerta de género la cual permitiría aplicar estrategias de protección a las mujeres y no sólo de reacción ante un crimen. “Atrapar a una persona no resuelve el problema”, subrayó.

Bryan Toriz, un activista universitario quien fue uno de los organizadores de la marcha en repudio por la muerte de Karen Carrasco cuanta que tras la manifestación ha sido atacado a través de redes sociales, no solo por “trolles” o “bots”, sino por funcionarios públicos de militancia priista.

Y tras el anuncio de la detención del presunto homicida de Karen afirmó que ello no significa justicia, además de que también “se podría estar creando un presunto culpable”.

“Lo vemos como un golpe mediático para responder a la presión nacional”, apuntó.

Cronología de asesinatos

Rosa Margarita Pérez Oliva, de origen cubano, fue la primera víctima del 2015. Fue en contra en un domicilio ubicado en la Región 94, en una de las zonas más “antiguas” de esta ciudad.

La mujer de 52 años recibió más de 30 puñaladas. Inicialmente se informó que el móvil fue el robo de su vehículo, pero éste fue encontrado después en otro punto la ciudad. La síguete conclusión fue la “venganza” pero su asesinato continúa sin resolverse.

El 15 de abril de 2015, en Cuna Maya, María Fernanda Vargas, Sánchez, una chica de 13 años, fue violada y asesinada en un lote baldío.

Su madre vendía tamales y ella había acudido a comprar las hojas en el fraccionamiento contiguo, “Vilas del Mar”. Tenía que recorrer una brecha en medio de un lote baldío destinado a “área de equipamiento urbano”. Ahí fue ataca. El agresor la violó y luego la mató.

El cuerpo de la adolescente fue encontrado desnudo, con heridas en la espalda provocadas por un picahielos y con su blusa alrededor del cuello, con la que aparentemente fue estrangulada.

El 11 de junio fue hallado el cadáver de otra mujer al final de la Zona Hotelera, sobre una piedra, y con huellas de haber sido abusada sexualmente y estrangulada. A casi seis meses de los hechos su caso no sólo sigue impune sino que ni siquiera ha sido identificada.

Los asesinatos se hicieron más frecuentes a partir de octubre. El 18 de ese mes, Rebeca Rivera Neri fue encontrada semidesnuda con golpes y huellas de haber sido estrangulada en el fraccionamiento Paseos del Mar en la Región 251, en la periferia de la ciudad.

Procedía de la comunidad de Mata Loma, municipio de Manlio Fabio Altamirano, Veracruz, y aparentemente vivía sola y era bailarina de profesión. La indignación por su asesinato no pasó de las redes sociales.

La tarde del 26 de octubre, María Karen Carrasco Castilla, estudiante de la Universidad del Caribe, regresaba de la escuela y como todos los días tomaba un atajo, a través de un lote baldío, para llegar a su domicilio, una pequeña casa en un fraccionamiento de interés social, denominado La Guadalupana, en la periferia de la ciudad.

En el lote baldío fue atacada por un sujeto. La tundió a golpes y al final la asesinó con una roca en la cabeza. Su cuerpo fue encontrado al día siguiente, frente a la “Guadalupana”.

Paloma Guadalupe Balam Poot fue hallada muerta la madrugada del 2 de noviembre en una calle del fraccionamiento Villas del Mar III, también en la periferia de la ciudad.

Paloma tenía 18 años recibió siete puñaladas en la espalda, dos en el abdomen y fue degollada. Su cadáver fue arrastrado unos 300 metros hasta una de las calles interiores del fraccionamiento.

La joven mujer vivía el mismo fraccionamiento que su madre. Se había refugiado con ella porque sufría agresiones de su pareja, un elemento de la Policía Preventiva Municipal.

El 3 de noviembre, Abril Alejandra López Valencia, de 36 años, fue hallada sin vida en un lote ubicado a un costado del hotel Parnassus, donde trabajaba como tatuadora. Fue golpeada y asesinada dejándole caer una roca en la cabeza.

El más reciente homicidio corrió el 6 de noviembre. Elsy del Rosario Sánchez Pisté, maestra de spinning fue encontrada desnuda, con moretones en el cuerpo y estrangulada en su vivienda, en el fraccionamiento Paseos Kabah en la región 233.

La joven de 21 años, originaria de Mérida tenía un pequeño salón de spinning dentro su vivienda y también era maestra de salsa.

A estos asesinatos contra mujeres registrados en uno de los destinos turísticos más importantes del país, se suman al menos dos más registrados este año, uno en Playa del Carmen y otro en Chetumal.

El 5 de noviembre, en Playa del Carmen, a 70 kilómetros al sur de Cancún, fue encontrada sin vida Inés May Ovando, de 32 años, quien fue apuñalada en una vecindad en la colonia Luis Donaldo Colosio. La Procuraduría estatal pretendió ocultar este homicidio, sin embargo, trascendió en medios locales y terminó por confirmarlo.

El 9 de noviembre, en Chetumal, fue asesinada Yolanda Sánchez Pérez, en el interior de su domicilio en la colonia Jardines. Su pareja, Jaime Abraham May Alfaro “El Güero”, quien estaba ebrio y drogado la tundió a golpes hasta matarla.

Los presuntos asesinos

De esta serie de homicidios la Policía Judicial (PJ) ha detenido a cuatro presuntos responsables.

El primer detenido fue el supuesto asesino de Abril Alejandra López Valencia. El sujeto fue identificado como César Castillo Ríos, de 29 años, quien era pareja de la víctima y fue aprehendido un par de días después del homicidio.

En medio de la presión mediática, la PJ dio con el homicida de Maryfer. La Procuraduría informó el pasado domingo que el asesino es Luis Enrique Meza Calderón “El Peque”, quien fue encontrado y arrestado en Acapulco.

La mañana del jueves pasado, el gobernador Roberto Borge, dio a conocer la captura Carmen Ramos Pérez (a) “El Conejo, un “lava autos”, supuesto asesino confeso de Karen Carrasco.

Jaime Abraham May Alfaro “El Güero”, el esposo y asesino de Yolanda Sánchez, fue detenido en Chetumal por la Policía Preventiva Estatal minutos después de los hechos.

Borge: no son feminicidios

Desde antes que la PJ empezara a detener a supuestos culpables de esta serie de asesinatos, el gobernador Roberto Borge ha mantenido la postura de que en la mayoría de los casos no se trata de feminicidios, sino de crímenes pasionales y arremetió contra las organizaciones que han reclamado la alerta de género.

Y acusó que se trata de una campaña de sus opositores que quieren lucrar políticamente con los asesinatos:
“Me han indagando mucho los hechos de las últimas dos semanas, lamentables, que comparto con mucha gente que se ha manifestado y que está indignada.


“Pero también me indigna la actitud de ciudadanas y ciudadanos afines a partidos políticos que ustedes saben cuáles son, que no son parte del partido político al cual yo represento, los cuales están tratando de lucrar políticamente con la tragedia de familias quintanarroenses”.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: SERGIO CABALLERO.
LINK: http://www.proceso.com.mx/?p=420915