lunes, 28 de septiembre de 2015

Endurecen discurso por Ayotzinapa

El 26 de septiembre será recordado como el Día de la Indignación. A un año de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la herida sigue viva. Hoy miles de personas marcharon en la Ciudad de México para protestar por la tragedia de Iguala y acompañar a los padres de los normalistas en su reclamo y dolor.

En el primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los padres de los jóvenes endurecieron su postura con ataques más directos hacia el gobierno federal.

En su discurso pronunciado al terminar la marcha, cuyo contingente se extendió por más de 3 kilómetros, los padres de los jóvenes normalistas hicieron referencia a líderes históricos de la guerrilla guerrerense.

"No somos pacifistas, queremos decirlo, porque muy mal nos ha tratado este gobierno, con la punta del pie, y nos ha reprimido. Les decimos: cuando sea necesario le vamos a responder.

"Ya no estamos dispuestos a permitir esa opresión histórica que como pobres estamos sufriendo. Los pobres hemos decidido empuñar el fusil de la conciencia que nos dejó (Lucio) Cabañas, que nos dejó Genaro Vázquez", expuso uno de los padres de las víctimas.

Ambos guerrilleros estudiaron en la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa.

Los padres de los estudiantes desaparecidos se dijeron extrañados por la actitud y las promesas del presidente Peña Nieto.

Recriminaron que se les haya ofrecido dinero para dejar a un lado la búsqueda de los normalistas, y aseguraron que no dejarán de buscarlos.

Señalaron que, de hacerse un nuevo peritaje, ya nadie lo creería, pues ellos y la sociedad en su conjunto han perdido toda la confianza en el gobierno federal.

"¿Cómo es posible que quieran hacer otro peritaje, después de tanto tiempo? Ya no se les cree después de tanta mentira, ya no se les cree. Ha sido pura mentira, pura falsedad", lamentó Epifanio Álvarez, padre de Jorge Álvarez Nava.

Carmelita Cruz Mendoza, madre del joven Jorge Aníbal Cruz, afirmó que la marcha de este sábado es la demostración de que la ciudadanía no ha dejado solos a los padres y llamó a no dejar de exigir justicia.

"Hemos demostrado que sigue viva la llama de la indignación. Nosotros tenemos que castigar a este gobierno. Ellos mismos no se van a castigar

"Pensó (el gobierno) que nos íbamos a retirar con un millón de pesos, pero nunca lo vamos a hacer (...) Los delincuentes verdaderos esta en la silla presidencial", sentenció Cruz.

Los padres pidieron a los ciudadanos no dejarlos solos porque, afirmaron, están casi seguros que vienen acciones de represión contra ellos y contra otros estudiantes y profesores de la Normal de Ayotzinapa.

"No nos abandonen. Levántenos cuando vean que nos queremos caer", pidió Emiliano Navarrete, padre de José Ángel Navarrete.

Al mitin también asistieron organizaciones civiles y sindicatos.

En el templete apareció Rubén Núñez, secretario general de la sección 22 de la CNTE quien, en un tono más moderado que de costumbre, afirmó que su organización continuará acompañando a los padres de los estudiantes de Ayotzinapa.

Sin mayores contratiempos y en medio de una llovizna constante, el mitin finalizó y los padres se retiraron del lugar.

El desarrollo de la marcha fue vigilado por personal de la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas; de Amnistía Internacional; y de las comisiones Nacional de Derechos Humanos y de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Anarquistas empañan marcha con su violencia

El bloque de anarquistas volvió a hacer desmanes en una manifestación pacífica. En su camino del Auditorio Nacional hacia el Centro Histórico capitalino, un bloque de no más de un centenar de estudiantes de los denominados anarquistas destruyó vidrios, lanzó pintura en el Senado de la República y pintó consignas en instalaciones públicas y privadas.   

En el Senado de la República, en Paseo de la Reforma e Insurgentes, los manifestantes lanzaron globos de pintura y lanzaron piedras contra agentes de Tránsito que resguardaban el sitio. 

Un grupo de granaderos salió en apoyo y dispersó al contingente de los anarquistas, que lanzó bombas de humo y cohetes en botellas de plástico.   

En las rejas de Chapultepec, los anarquistas rayaron con aerosol y plumones una exposición al aire libre del Museo Memoria y Tolerancia. 

Los policías del Bosque cerraron los ingresos y se limitaron a observar a los anarquistas que a su paso pintarrajeaban consignas como "Fue el Estado" y "Quisieron enterrarnos, éramos semilla".   

Los jóvenes autodenominados anarquistas realizaron las pintas ante los ojos de las autoridades. Agredieron a oficiales de Tránsito que formaron una valla en algunos puntos de Paseo de la Reforma. Incluso tenían plantillas y entre grupos de cinco personas realizaban las pintas en bardas y en el Paseo de la Reforma.   

"Tenemos la indicación de no meternos, a menos que tengamos un caso de fuerza mayor llamaremos a los granaderos. Están cerca", comentó un agente de Tránsito que revisaba el paso del contingente de "anarcos".   

El grupo realizó pintas y lanzó bombas de humo y cohetones a oficiales de Tránsito, quienes no portaban equipo de protección, en diferentes puntos del recorrido. 

En la esquina de Reforma y Bucareli, donde hay una escultura en conmemoración por los hechos de Iguala. 

Los manifestantes derramaron pintura roja y gritaron consignas. A su paso, los "anarcos" lanzaron pedradas a los oficiales que resguardaban un hotel.

A unos pasos, en Reforma y Juárez, los radicales intentaron dar portazo en unas instalaciones del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) que estaban abiertas. 

Los oficiales de Tránsito bloquearon el ingreso también con pedradas y patadas y lograron echar atrás a una veintena de "anarcos" que habían lanzado cohetes y bombas de humo.


Un oficial resultó lesionado y sus compañeros lo acompañaron a una ambulancia par que recibiera atención médica.

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: IMELDA GARCÍA, JULIO RAMÍREZ.