lunes, 6 de julio de 2015

Hacienda “fusiona” 16 programas educativos y elimina Escuela Segura

La administración de Enrique Peña Nieto creará dos programas. Uno de ellos es el Programa Nacional de Inglés para las 32 entidades federativas, cuyo principal componente será la “producción y distribución de material educativo para docentes y alumnos y el fortalecimiento de los docentes de la lengua”. El otro es el Programa Nacional de Convivencia Escolar.

Para el ejercicio fiscal de 2016, la Secretaría de Hacienda propone “fusionar” 16 programas educativos referentes a la calidad, infraestructura, cultura y educación física, como parte de la “reingeniería” del gasto público para hacer más eficiente el presupuesto del próximo año.

Esta administración también propone eliminar “Escuela Segura”–otro de los programas estrella de la administración de Felipe Calderón– por tener “prácticas cuyo contenido no es de carácter educativo” como “mochila segura” o compra de cámaras de seguridad, rejas y bardas.

En cambio, la administración de Enrique Peña Nieto creará dos programas. Uno de ellos es el Programa Nacional de Inglés para las 32 entidades federativas, cuyo principal componente será la “producción y distribución de material educativo para docentes y alumnos y el fortalecimiento de los docentes de la lengua”.

El otro es el Programa Nacional de Convivencia Escolar, que buscará “promover prácticas inclusivas, democráticas y de cultura de la paz que contribuyan a que el estudiantado de educación básica ‘aprenda a aprender’ y ‘aprenda a convivir’”.

Esto forma parte de las propuestas de Hacienda para la “Estructura programática para el presupuesto de egresos 2016” entregada a la Cámara de Diputados el 30 de junio pasado. En ella se propone una disminución de 22.4% del número de programas que actualmente operan, para quedar en 851 programas presupuestarios.

Para determinar la fusión o eliminación de los programas, Hacienda informó que -junto con las dependencias- analizó los objetivos, propósitos, indicadores, población objetivo, evaluaciones y los bienes o servicios que prestan cada uno de los programas presupuestarios.

La fusión

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, en 16 programas de educación se identificaron “similitudes o duplicidades” en los objetivos y alcances, por lo que propone una fusión, misma que los diputados de la próxima legislatura deberá aprobar.

En el rubro de “calidad”, los programas de Fortalecimiento de la calidad en instituciones educativas, Fortalecimiento de la Calidad en Educación Básica y el Fondo para elevar la calidad de la educación superior, formarán parte del “Programa de Fortalecimiento de la Calidad Educativa”.

Mientras que el Programa de “Reforma Educativa” absorberá los programa de subsidios para fortalecer la autonomía de gestión escolar y el desarrollo de infraestructura educativa; Escuelas de Calidad –creado en el sexenio de Felipe Calderón0- y Escuela Digna –iniciado en la actual administración-.

El rubro “Apoyo a la cultura” sustituirá a cinco programas: Ciudades Patrimonio Mundial; Programa de Apoyo a Comunidades para Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal (FOREMOBA); Instituciones Estatales de Cultura; Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE) y el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC).

Se creará el “Programa de Cultura Física y Deporte”, en sustitución de los programas de Deporte, Cultura Física y Sistema Mexicano del Deporte de Alto Rendimiento.

En el programa “Servicios de Educación Media Superior” entraría: Prestación de servicios educativos de educación técnica y de educación media superior. Mientras que el programa de Aportaciones a fideicomisos, mandatos y análogos para la Educación Superior sería parte de rubro “Investigación científica y desarrollo tecnológico”.

Adiós a Escuela Segura

En 2007, como parte de la estrategia de seguridad “Limpiemos México”, el presidente Felipe Calderón lanzó Escuela Segura, que entre las prácticas estaba la revisión de mochilas, lo que propició críticas de organizaciones de civiles en defensa de los derechos de los niños.

En siete años de operación, el programa obtuvo mil 596 millones de pesos. Aunque tuvo un aumento de presupuesto desde su creación, el monto que le correspondió a cada escuela fue menor en los últimos años que en el inicio.

Así, mientras la cobertura creció 21% de 2008 a 2013, llegando a 60 mil planteles, el monto promedio de apoyo económico a las escuelas paso de 25 mil pesos a 4 mil pesos, según una evaluación hecha por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo (Coneval).

De acuerdo con el análisis de Hacienda y la SEP, “gran parte de los recursos del PES se destinó a mejorar la seguridad física de los planteles (rejas, bardas, cámaras de seguridad); a promover la protección civil (compra de extintores, señalamientos y botiquines); así como la prevención de adicciones (con conferencias, tamizajes y edición de libros sobre el tema).

Sin embargo, “el nombre del Programa es asociado entre el público en general, con el operativo “mochila segura” y otras prácticas cuyo contenido no es de carácter educativo, y que no corresponden con la política impulsada por la Subsecretaría de Educación Básica”.

El programa también incurrió en irregularidades, según un análisis de la Auditoría Superior de la Federación, pues en 2013, de las 53 mil 787 escuelas participantes, 11,668 (21.7%) recibieron apoyos financieros y 42,119 (78.3%), no. De las que sí les entregaron los apoyos, 330 (2.8%) escuelas se otorgaron montos inferiores a 5 mil pesos (monto mínimo), y en 164 (1.4%), montos superiores a 35 mil pesos (monto máximo), sin que la dependencia acreditara las causas.

En cuanto al destino de los apoyos financieros otorgados a las escuelas participantes del PES, “la dependencia no acreditó el tipo de insumos de seguridad adquiridos por las escuelas, lo que impidió verificar si las acciones se duplicaron con las de otros programas”.

Además, la SEP “no acreditó la frecuencia con la que se otorgó el apoyo financiero a las escuelas participantes del programa, por lo que no fue posible verificar si las escuelas que se incorporaron en el PES durante 2007, 2008 y 2009 recibieron el apoyo financiero en 2013 por segunda ocasión”.


Además, no se supo en realidad si el programa consiguió el propósito de mejorar el clima escolar y erradicar la violencia, pues ni siquiera hubo evaluaciones de “impacto”, que hasta el Coneval recomendó en 2013: “Sería interesante realizar una evaluación de procesos que permita conocer los factores que sustentan la implementación del programa y contribuir al mejoramiento de la gestión a través de la elaboración de recomendaciones”.

FUENTE: ANIMAL POLÍTICO.
AUTOR: NAYELI ROLDÁN.

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