jueves, 25 de junio de 2015

Ofrecen recompensas de $250 mil a quien informe sobre el paradero de secuestrados

Coatzacoalcos, Ver: La Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) ofrece recompensas a quien entregue información sobre investigaciones de las desapariciones de 38 personas, esto luego de las presiones y el trabajo que han realizado agrupaciones civiles. En total se dispusieron 9 millones 500 mil pesos como bolsa total para el pago de información.

En la edición extraordinaria de la Gaceta del Estado, publicada el día 12 de junio de 2015, se dan a conocer los acuerdos 03, 04, 05, 06, 07, 08, 09, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16 y 17/2015, por los que se ofrece recompensa “a quien o quienes proporcionen información veraz y útil, que coadyuve eficaz, eficiente, efectiva y oportunamente para la localización de 38 personas”.

Las personas desaparecidas con expedientes abierto ante la fiscalía son: Cristian Téllez Padilla, Luis Popoca soriano evangelista, Fernando Martínez Torres, José Antonio Luna Soriano, Alejandro Sánchez Evangelista, Mayra Elisa Remes de la vega, Carmelo Cervantes de Anda, Francisco Roiz pinzón, Armando Montano Herrera, Sandra Jennifer Giraldi Hernández, Fausto Luis Rosas Sayago, Guillermo Muñoz Roa, Anayeli Jiménez Hernández, José Rodolfo López cruz, Ivonne Amador espíritu, Iriana Lizet luna Espíritu, Luis alberto Torres castillo, Jorge Barrera Fernández, Hugo Murrieta Sánchez, Isidro Gil flores, eduardo barrios Gómez y Marco Antonio Fernández Flores.

Esta recompensa también cubre los casos de las desapariciones de Jairo Manuel Flores Donado, Kevin Malone Pantiga Hernández, diego Yahir Valerio garcía, Ricardo Illescas Ramírez, Sara garrido Sánchez, Vicente Avendaño Hernández, Dorian Javier Rivera Zurita, Yair Martínez Montero, Emma Guadalupe Pérez Arroyo, Eduardo Alberto Ramos Tecalco, Margarito Martínez peña, Juan Carlos Martínez Peña, María Inés Sánchez sayas, luz del Carmen sayas rodríguez, maría Isabel mirón Gutiérrez, Blanca Paula Gutiérrez Torres e Ignacio Alegría Vargas.

La publicación de las recompensas se realizan con base en la ley orgánica de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, donde se le faculta para ofrecer y entregar recompensas “en numerario, en un sólo pago en exhibiciones periódica, a personas que aporten información útil relacionada con las investigaciones y quienes colaboren en la localización de los probables responsables de la comisión de delitos”.

Para estas investigaciones, el monto de la recompensa es de 250 mil pesos, cifra que contrasta con el millón de pesos ofrecido por la Procuraduría General de la Republica, por los mismos casos. Además la PGR ha colocado espectaculares y para promociar las recompensas.

Estas recompensas son producto de la lucha de madres de personas desaparecidas en todo el estado, que en mesa de negociación con el fiscal Luis Angel Bravo, dan seguimiento a las investigaciones que se realizan sobre sus hijos.

Secuestros y desapariciones

Dentro de los casos que se incluyeron en las listas de recompensas se encuentra Cristian Téllez Padilla, supuestamente levantado por la Policía Intermunicipal el 20 de octubre de 2010, en Poza Rica, Veracruz.

A pesar de que la esposa del joven atestiguó que los policías policiacos se llevaron a Christian las investigaciones no han registrado ningún avance. Su madre María Eugenia Padilla García es activista de agrupaciones civiles.

Mayra Eliza Remes de la Vega, de 23 años de edad, desapareció el 15 de julio de 2013 y su camioneta fue arrojada a un barranco en la autopista Orizaba-Puebla. La la denuncia 561/SS/2013 interpuesta en Orizaba, sin resultado alguno.

No han pedido rescate, dijo, porque a los grupos criminales les interesa explotarlas, los recursos económicos que le pueden sacar a las víctimas, “por eso me atrevo a decir que detrás de las desapariciones de jovencitas en Veracruz hay una amplia red de trata de blancas, porque es muy claro que el importante número de jovencitas desaparecidas”, además de que parecen haber sido raptadas en acciones coordinadas, declaró Mayra de la Vega, madre la joven.


En 2012, Carmelo Cervantes de Anda, de 24 años, salió a recibir a un amigo, Julián Javier Roque Rossette, su madre ya no lo volvió a ver. Por testimonios se supo que fueron detenidos por personas que vestían uniformes militares y fueron retenidos en una casa de campo, ubicada por el rastro municipal.

FUENTE: LA JORNADA DE VERACRUZ.