viernes, 8 de mayo de 2015

El Bronco, un intruso en la fiesta del PRI y del PAN

No es posible anticipar quién será gobernador de Nuevo León tras los comicios del próximo 7 de junio. La multitud de encuestas se contradice y revela intereses detrás de las cifras. Sin embargo, algo consiguió ya el candidato Jaime Rodríguez Calderón: por primera vez en la historia del país, un candidato independiente se enfrenta a los partidos tradicionales. Y se le ven posibilidades…


MONTERREY, NL: En estas elecciones para gobernador de Nuevo León, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, El Bronco, rompió con el bipartidismo. Aspirante independiente, ascendió en las encuestas hasta disputarle el liderazgo a los candidatos del PRI y PAN.

Malhablado, directo y carismático, el aspirante sin partido ha convertido a Nuevo León en un laboratorio electoral en las elecciones de 2015, pues busca ser el primer gobernador en América Latina que no llegue al puesto con respaldo de un partido.

En ninguna otra de las nueve elecciones estatales de este año participa un político independiente por una gubernatura.

La broncomanía, como se le denomina al movimiento encabezado por Rodríguez Calderón, ya inquieta a los priistas pero también a los medios de comunicación. El intruso de la fiesta nuevoleonesa señala que Televisa, Multimedios y el diario El Horizonte de TV Azteca han relegado la cobertura de su actividad proselitista y ni siquiera cumplen los tiempos a que los obliga la Comisión Estatal Electoral (CEE).

En cuanto a Televisa, la acusa de orquestar una campaña contra él, guiada por el gobierno del priista Rodrigo Medina de la Cruz y de la candidata del mismo partido, Ivonne Álvarez García.

Atribuye el activismo de las televisoras a su declaración de que, si es gobernador, no les dará un solo peso a esas empresas porque considera que el gasto de la administración de Medina de la Cruz para difundir sus mensajes en medios electrónicos es un derroche millonario.

Rodríguez Calderón es un ingeniero agrónomo de 58 años que el año pasado renunció a su militancia de 33 años en el PRI, con el que fue alcalde del municipio de García, en la periferia de la zona metropolitana de Monterrey, así como legislador local y federal. En sus tres matrimonios ha procreado siete hijos; el mayor murió en una volcadura cuando escapaba de una banda de secuestradores.

Como alcalde se convirtió en nota nacional al sobrevivir a dos atentados, uno a manos de comandos zetas el 25 de febrero y otro el 29 de marzo, ambos en 2011. En las refriegas perecieron algunos pistoleros y al menos un escolta de El Bronco.

Al renunciar al PRI, varios políticos locales lo atribuyeron a un berrinche porque no lo dejaron participar en la contienda interna para definir al candidato a gobernador. Entonces él proclamó su repudio al sistema de partidos y decidió ir solo por el mayor puesto de la entidad.

El 5 de marzo del 2015 obtuvo el registro para participar de forma independiente en la elección para gobernador, hecho sin precedente en el país. Para ello la CEE le exigió reunir 103 mil firmas válidas, equivalente al 3% del padrón. El Bronco presentó 365 mil.

El 6 de marzo comenzaron las campañas de 10 candidatos a sustituir a Medina de la Cruz.

El predominio del PRI y el PAN en el estado ya es tradicional. Las demás formaciones con registro, conocidas como “la chiquillada”, aprovechan cada elección para negociar alianzas con los grandes y así obtienen diputaciones, regidurías y alcaldías.

Hasta ahora, el único gobernador de oposición en la historia de Nuevo león es Fernando Canales Clariond, que fue electo en 1997. En los siguientes comicios el PRI recuperó la hegemonía.

En cuanto al Legislativo, cada trienio las mayorías oscilan entre azules y tricolores.

Pero actualmente el panista Felipe de Jesús Cantú Rodríguez va en el tercer puesto. El candidato independiente le puso colorido a la contienda al convertirse en una opción real.

De entrada, Rodríguez Calderón se comprometió a no incluir en su proyecto a figuras muy conocidas de la política tradicional porque “los partidos son los que tienen jodido a México”, dijo.

En el mismo escenario bipartidista resurgió la figura de Fernando Elizondo Barragán, quien el año pasado renunció al PAN, que lo colocó como gobernador sustituto en la entidad en 2003. En el gabinete de Vicente Fox fue secretario de Energía.

Aunque en Nuevo León es respetado y con fama de honrado, Elizondo Barragán perdió la elección para gobernador en 2009 ante Medina de la Cruz. Para los próximos comicios varios líderes sociales animaron al expanista a sumarse al proyecto de El Bronco, pero anunció que competiría como candidato externo de Movimiento Ciudadano (MC).

Actualmente Elizondo Barragán marcha en cuarto lugar en todos los sondeos.

Los debates

El 10 de abril fue convocado el primer debate entre candidatos. Los estudiantes del Tecnológico de Monterrey y la plataforma ciudadana “¿Cómo vamos?”, que evalúa el desempeño de los servidores públicos electos en la entidad, convocaron sólo a los cuatro punteros.

Acudieron El Bronco, Elizondo Barragán y el panista Felipe de Jesús Cantú Rodríguez. Se abstuvo Álvarez García, quien encabeza la Alianza por tu Seguridad, integrada por el PRI, Partido Verde Ecologista de México, Partido Nueva Alianza y Partido Demócrata.

La priista dijo que no asistió porque no había equidad, al no ser convocados los 10 competidores. Su ausencia se interpretó como temor a ser golpeada políticamente por sus rivales, lo que ocurrió en efecto.

El segundo debate, organizado por la CEE, se realizó el 19 de abril y se presentaron todos los aspirantes a gobernador. Predominó el intercambio de señalamientos entre Rodríguez Calderón, Álvarez García y Felipe de Jesús Cantú. Los opositores se enfocaron en atacar a la priista, quien entonces encabezaba todas las encuestas.

El Bronco la acusó de “chapulina”, le reclamó que dejó el municipio de Guadalupe a pesar de su compromiso público de terminar los tres años del mandato. Sin embargo ella se fue al Senado, que también abandonó para postularse para gobernadora.

A su vez, Álvarez García le reclamó a El Bronco su pasado priista: le recordó que cuando ella tenía tres años, él ya militaba en ese partido.

En ese evento, el candidato de Partido Encuentro Social, el casi desconocido Raúl Guajardo, declinó a favor del candidato independiente.

También el periódico El Norte convocó a los cuatro punteros a un tercer debate, el 29 de abril. Álvarez García olvidó su argumento de falta de equidad y se presentó. No le convenía desdeñar la cobertura del más importante diario de la ciudad.

Esa vez el intercambio de señalamientos fue tibio. Quien lució más fue Elizondo.

Pero el lugar de Rodríguez Calderón no está claro en la vorágine de encuestas que publican empresas especializadas y medios de comunicación. Algunos sondeos lo ubican como puntero, otros como sotanero. Él sostiene que en abril subió unos 12 puntos y estima que está cerca del 30% de aceptación, empatado con Álvarez García, y siente que tiende a ascender.

Al contrario, afirma, la candidata oficial empezó la campaña con 48 puntos, pero se cayó porque no consiguió desligarse de Medina de la Cruz. El gobernador ha sido acusado recientemente de favorecer a su padre y a otros familiares en negocios inmobiliarios, señalamientos que no ha respondido.

(La encuesta del diario Reforma publicada este jueves 7 lo da con 29 por ciento, dos puntos arriba de la candidata del PRI y siete por encima del aspirante panista)

Embestida gubernamental

En más de tres décadas Rodríguez Calderón le aprendió todas las mañas del PRI. Ahora que está en la oposición, dice saber por dónde va a atacar el partidazo en las campañas:

“Van a traer gente de otros estados, van a tratar de amedrentar a la gente el día de la elección. Van a acarrear al máximo con sus operativos, con sus camiones y taxis de la CTM, la CROC y otras organizaciones corporativas. No hay defensa contra esto. ¿Cómo le haces para impedirlo en todo el estado? La defensa es que la gente vaya a votar, los voy a invitar a que se suban a sus carros y acudan”, explica.

Sus estrategas dividieron Nuevo León en 170 regiones y ya tienen personal para supervisar la jornada electoral en todas ellas. Asegura que ya tiene representante para las 6 mil 300 casillas que serán instaladas en los 51 municipios.

Aunque sus rivales son jóvenes y han sido posicionados en puestos por el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Medina de la Cruz, además de disfrutar del apoyo de las televisoras, la popularidad de El Bronco es inusual.

Álvarez García fue lanzada por el PRI mediante un concurso de popularidad: resultó la mejor posicionada en presencia. Se sabe que otros apuntados, como la senadora Cristina Díaz y el secretario de Economía Ildefonso Guajardo, estaban más calificados para ocupar la silla estatal, pero no tenían la “presencia” de Álvarez García. Por lo demás, a la candidata no se le conoce ni una propuesta original ni una reflexión política. Se apega al dictado de sus asesores.

El aspirante independiente cree que su rival priista no ha penetrado más en el electorado porque su imagen es fabricada, como la de Medina: “Los jóvenes estos no son líderes, son burócratas que no generan emoción. Tienen una imagen fabricada, se les aplica marketing al mil, dinero gastado para generar una imagen falsa. ¿Por qué crezco yo? Porque la gente ya se dio cuenta que ellos son de papel, de oropel”.

Sobre su inédita experiencia dice: “Hay un encabronamiento colectivo y eso genera una necesidad de cambio, por eso la gente participa de una manera increíble. Soy el único candidato que no compra propaganda en la calle; es la gente quien lo hace, manda hacer sus camisas y calcomanías, me da dinero en la calle para mi campaña”.

Precisamente al inicio del último mes de campaña, los ataques contra El Bronco se han concentrado en su financiamiento. Pero él afirma que un grupo de 70 amigos hizo una aportación voluntaria de 10 mil pesos por cabeza para comprar un paquete de publicidad en espectaculares.

Rentó un paquete de 43 anuncios panorámicos por dos meses, con vallas y anuncios en 16 camiones del transporte urbano. Dice que tiene un tope de campaña de 49 millones de pesos, pero está lejos de agotarlo.

Enfatiza la apuesta por las redes sociales, en particular Facebook, que considera la más efectiva para la propaganda. Y al plantearle que probablemente ya saturó internet con su proselitismo, dice que sería un error cesar la campaña virtual, pues es a través de ella consiguió posicionarse en todo el estado.

No obstante, también hace trabajo presencial con los diversos sectores sociales. Al micrófono es malhablado, pero no lépero. En su discurso abundan palabras como cabrón, jodido, chingazo. Mucha gente le celebra esos términos y los utiliza.

El 29 de abril Rodríguez Calderón se reunió con empresarios del turismo y dijo que cuando se construya el nuevo penal del municipio de Mina, que tiene años de retraso, habrá dos inquilinos adicionales.

Al preguntarle el reportero si se refirió al gobernador y a su padre, Humberto Medina Ainslie, quien estos días ha sido acusado de adquirir ilegal tramposamente unos terrenos en ese municipio, sonríe. Pero de inmediato se pone serio y responde:

“No puedes llegar al gobierno diciendo: borrón y cuenta nueva. Tienes que investigar y, si hay un problema, actuar como dice la ley. Tampoco estoy amenazando a nadie ni lo haría. Estoy hablando del gobernador y del intendente. La gente que ha hecho mal las cosas en el gobierno tiene que ser investigada y, si proceden denuncia penal o administrativa, hay que hacerla”.

Para el entrevistado, el miedo a ser encerrado hizo que Medina utilizara el aparato de gobierno para impedir que El Bronco lo sustituya. Por eso el gobernador también operó para que Televisa publicara en su noticiero estelar una nota “con verdades a medias” sobre un supuesto enriquecimiento inexplicable del candidato independiente y difundió que poseía terrenos en el municipio de García.

Considera extraño que la televisora no le haya dado la misma atención a las acusaciones de enriquecimiento hacia Medina y su padre.

Cuenta igualmente que unos desconocidos contrataron seis call centers para hablar mal de él en los hogares del estado. Estima que cada telefonema cuesta tres pesos y que en la entidad existen unos 2 millones de aparatos telefónicos. Es decir que en cada tipo de llamada se gastan 6 millones de pesos, y ya van cinco con mensajes diferentes.

Por eso reitera que no establecerá convenios con las televisoras. Para difundir los mensajes gubernamentales utilizará el canal oficial TVNL y las estaciones de radio de los municipios rurales.

En el pasado año electoral, 2012, Nuevo León gastó en publicidad oficial más de mil 200 millones de pesos. Para el entrevistado, ese dinero debe utilizarse con fines sociales.

De igual forma, se hizo correr el rumor de que Rodríguez Calderón es violento. Álvarez García ha señalado que él invitó a que la ciudadanía se armara para convertir Nuevo León en otro Michoacán. Y en el debate organizado por El Norte, el 29 de abril, la priista le preguntó si alguna vez ha golpeado a una mujer. Dijo que no.

En un video que difundió en redes sociales la noche de ese debate, El Bronco señaló que al concluir el mismo la candidata del PRI se fue a las instalaciones de Multimedios con Silvia González, exesposa de Rodríguez Calderón, y se entrevistó con directivos de la empresa.

Al día siguiente apareció en los espacios noticiosos de la televisora y en el periódico Milenio Monterrey una entrevista con González, quien declaró que se divorció de Jaime porque la agredió físicamente.


“No es cierto –replica el candidato sin partido–.; esa versión la genera el Estado porque tiene miedo. A mí nunca me han visto violento en ninguna parte, ni siquiera con la delincuencia organizada. Tengo una familia que avala eso: soy conciliador pero de carácter, eso sí”.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: LUCIANO CAMPOS GARZA