martes, 18 de noviembre de 2014

Prenden alerta revolucionaria

La movilización estudiantil y ciudadana convocada para ocupar el Zócalo este jueves 20 de noviembre es una prueba de fuego para las autoridades capitalinas, que están en el ojo del huracán tras los sucesos en CU.

La convocatoria para la megamarcha nacional de pasado mañana encendió la alerta roja en el Gobierno del Distrito Federal (GDF), que busca evitar que la movilización sea utilizada por algunos grupos como el pretexto para desatar la violencia en la capital.

Y es que todo parece indicar que este será el segundo año del gobierno de Enrique Peña Nieto que se cancele el tradicional desfile cívico deportivo del 20 de noviembre.

El año pasado, la administración federal efectuó en su lugar una ceremonia en la que se reconoció la labor del Ejército Mexicano. Este año, ese día el Zócalo estará ocupado por quienes participarán en la marcha nacional convocada para exigir la aparición con vida de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa.

Se prevé que este jueves arriben al Distrito Federal las diferentes caravanas que provienen de diferentes estados del país en apoyo a familiares y alumnos.

De acuerdo con el plan de acción del próximo 20 de noviembre, las diferentes caravanas saldrán de tres puntos emblemáticos de la Ciudad de México para reunirse finalmente en la explanada del Zócalo capitalino.

La primera caravana, llamada “Julio César Ramírez Nava”, tiene previsto concentrarse en el Ángel de la Independencia, de donde saldrá con integrantes del Movimiento Urbano Popular y asistentes de la sociedad civil rumbo al Zócalo.

La segunda caravana, conocida como “Julio César Mondragón”, integrada por profesores y estudiantes, se fijó como punto de reunión Tlatelolco y avanzará por el Eje Central hacia ek mismo destino que la anterior.

La tercera, “Daniel Solís Gallardo”, tiene previsto reunirse en el Monumento a la Revolución con organizaciones campesinas y sindicales que saldrán  para reunirse con las otras dos fracciones en la Plaza de la Constitución.

Por tal motivo, el Gobierno del Distrito Federal afina un escrupuloso operativo policiaco donde el objetivo principal es evitar que grupos de anarquistas y provocadores, quienes han protagonizado encontronazos desde el inicio del gobierno de Miguel Ángel Mancera, se infiltren en la movilización para provocar a granaderos y policías locales.

Se trata de un operativo a dos caras: de contención para evitar que causen destrozos a edificios, monumentos históricos y mobiliario urbano, pero también cuidando no caer en provocaciones que activen el uso de la fuerza pública.

Las disculpas del GDF

El jueves sin duda será otro de los grandes retos para la administración local, sobre todo después del episodio que protagonzaron dos instituciones encargadas de impartir justicia: la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, que encabeza Rodolfo Ríos Garza, y la Secretaría de Seguridad Pública local, de Jesús Rodríguez Almeida, cuyos elementos abrieron fuego el pasado sábado 15 de noviembre al interior de las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El episodio de CU, en el que resultó herida una persona, provocó un encontronazo hacia el interior del gabinete local.

Con Miguel Ángel Mancera aún convaleciente por una cirugía, el secretario de Gobierno, Héctor Serrano, salió a ofrecer disculpas y reiterar el respeto a la autonomía universitaria. 

Tarde también reaccionó el rector José Narro Robles quien, cuidadoso de no encender aún más los ánimos de la comunidad estudiantil, pidió al Gobierno del DF que no se repitieran nunca más los hechos, pues la presencia de la policía no es deseable en Ciudad Universitaria.

Crece versiónde represión en CU

Las instalaciones de Ciudad Universitaria lucen barricadas improvisadas con láminas.

Para cierto sector de la comunidad universitaria lo que ocurrió el sábado 15 de noviembre fue acto de represión entre el Gobierno y las autoridades de la UNAM.

Así lo dieron a conocer a través de un comunicado oficial quienes ejercen activismo en Ciudad Universitaria.

De acuerdo con esta versión, los policías de investigación llegaron a bordo de un automóvil que portaba placas con reporte de robo y que fue abandonado en el lugar.

Los balazos en CU provocaron a los activistas, quienes hasta la fecha mantienen barricadas especulando sobre un posible ingreso de granaderos y policías preventivos  a las instalaciones de la UNAM.

“Algunos compañeros decidimos mantener bloqueados los accesos a ese recinto donde se orquesta la represión”, dijo uno de los estudiantes.

Para algunos universitarios los balazos en CU no fueron para nada un hecho aislado, y lo asocian con una  escalada de represión que se vive ante la creciente movilización de distintos sectores que asumen una postura crítica frente al Estado.

Denuncian detenciones

Los más radicales hablan de movilizarse masivamente para evitar otros actos de “terrorismo de Estado como Ayotzinapa, Tlatlaya, la Parota o el encarcelamiento de algunos compañeros en el Distrito Federal”.

Así, de manera confusa, los activistas asocian la indignación que suscita el caso Iguala y la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, con algunos de los detenidos por los disturbios y quema del Metrobús de Universidad, como el caso de Luis Fernando Sotelo, a quien las autoridades locales responsabilizan de estos daños.

En las últimas horas, estos grupos de estudiantes, mezclados con anarquistas, hablaban de detenciones arbitrarias de algunos de sus integrantes.


Caso concreto la detención de Jacqueline Santana, una estudiante de Economía de la FES Aragón, quien supuestamente fue detenida al salir de su domicilio en compañía de su novio, presentada ante el Ministerio Público de la Fiscalía de Venustiano Carranza de la Procuraduría de Justicia capitalina y de ahí remitida al penal de Santa Martha Acatitla.

En las barricadas que se instalaron en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, con láminas que sirven como muros improvisados, se puede leer frases como estas: “Policía que entra, no sale”, “Fuera Narro”.

De acuerdo con el calendario escolar se prevé que hoy martes se retomen las actividades normales de la comunidad de la Máxima Casa de Estudios, y hasta entonces retirarán las barricadas que se instalaron desde el sábado.

Con este escenario a cuestas, el GDF desplegará también para la marcha del jueves personal vestido de civil, que a través de radios monitorean el transcurso de la marcha y reportan la presencia de posibles infiltrados a la policía.


Para ese día se prevé que Miguel Ángel Mancera retome sus actividades al frente del GDF. 

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: ICELA LAGUNAS