jueves, 13 de noviembre de 2014

Las teorías de Ayotzinapa

La agonía de los padres de los normalistas ha sido agudizada por la cantidad de versiones que se han dado sobre lo que pasó.

Que iban a “botear”. Que la intención era “reventar” el evento de la primera dama. Que los camiones que secuestraron llevaban heroína. Que estaban infiltrados Los Rojos…

Las versiones sobre por qué llegaron los normalistas de Aytozinapa a Iguala ese 26 de septiembre son tantas que se confunden entre sí.

Sin embargo, los familiares de los muchachos no han mostrado interés en saber por qué estaban en Iguala, es evidente que para ellos eso es irrelevante.

Lo único que quieren saber –y a lo que nadie les ha dado una respuesta concreta- es ¿dónde están?

La agonía de los padres ha sido agudizada por la cantidad de versiones que han tenido que escuchar sobre lo pasó ese día.

Los primeros días después de la tragedia, la esperanza de que los muchachos se hubieran refugiado con un conocido estuvo latente.

Poco a poco esa versión se fue desdibujando. Aparecieron decenas de declaraciones de supuestos testigos que daban dirección a las investigaciones.

Dijeron que Policía Municipal trasladó a los jóvenes normalistas de Ayotzinapa hasta la zona de Pueblo Viejo, Iguala. Ahí les dieron un balazo, los quemaron y los enterraron.

Luego, que la Policía los entregó a un grupo de sicarios de Guerreros Unidos y fueron ellos quienes se los mataron.

La versión más reciente la dio el procurador Jesús Murillo Karam, quien con lujo de detalles relató cómo los normalistas fueron asesinados y calcinados para después recoger los restos, meterlos en bolsas de plástico y arrojados a un río.

Las contradicciones y las “fallas técnicas” de estas declaraciones, avivaron la polémica y fueron el detonante de los padres de familia quienes exigieron pruebas de esas versiones. 

Las versiones

4 de octubre
En un cerro a las afueras de Iguala, las autoridades encuentran seis fosas clandestinas, con 28 cadáveres calcinados.

Informan que, de acuerdo a sus investigaciones, fueron los policías municipales quienes detuvieron a los estudiantes y los entregaron a miembros del cártel de los Guerreros Unidos, quienes ejecutaron al menos a 17 de los 43 desparecidos.

Esta versión la consiguieron tras las declaraciones de dos presuntos sicarios.

El procurador del Estado de Guerrero, Iñaki Blanco, afirmó que la orden de asesinar a los jóvenes la dio “El Chocky”, uno de los lideres del cartel local.

7 de octubre
Siguiendo la versión de que los normalistas fueron asesinados por miembros de los Guerreros Unidos, las autoridades abundan en el tema.

Aseguran que una vez detenidos por la Policía Municipal, los normalistas fueron trasladados al patio de la comandancia y de ahí entregados al crimen organizado quienes se los llevaron al cerro de Pueblo Viejo en donde les hicieron cavar sus propias fosas.

Los cuerpos fueron apilados y los sicarios les prendieron fuego. La orden de raptar a los normalistas fue de el jefe de la Policía, Francisco Salgado Valladares, y la de matarlos de “El Choky”, pero por que le dijeron que entre los estudiantes se habían infiltrado  miembros de Los Rojos, el cártel rival.

11 de octubre
Ángel Aguirre Rivero, aún como gobernador de Guerrero, señaló en una conferencia de prensa que no todos los cuerpos hallados en las fosas clandestinas eran de los estudiantes.

El ahora exgobernador dijo que tenía fe en encontrar con vida a los 43 normalistas de Ayotzinapa.

17 de octubre
El padre Alejandro Solalinde lanza a quemarropa la declaración de que a los 43 estudiantes de Ayotzinapa los asesinaron y a algunos “los quemaron vivos”.

El Premio Nacional de Derechos Humanos de México 2012 y fundador del albergue Hermanos en el camino señaló su información se basaba en relatos de testigos y algunos estudiantes sobrevivientes.

“Estaban heridos, y así como estaban heridos, los quemaron vivos, les pusieron diesel. Eso se va a saber, dicen que hasta les pusieron madera, algunos de ellos estaban vivos, otros muertos”, dijo el sacerdote.

Los familiares se niegan a aceptar la versión y le piden al religioso que deje de intervenir.

Días después Solalinde se disculpa.

27 de octubre
El procurador Jesús Murillo Karam detalló que nuevas declaraciones de integrantes del grupo criminal, Guerreros Unidos apuntan a un basurero de Cocula como el paradero de los 43 normalistas desaparecidos desde el 26 de septiembre.

Más de 20 peritos acordonaron la zona y durante poco más de un día y medio estuvieron trabajado.

Los fotógrafos en el lugar captaron una mancha negra en la tierra, dejada como un rastro de fuego.

28 de octubre
Más de 200 federales y militares convierten en búnker basurero de Cocula.

Un helicóptero Black Hawk del Ejército Mexicano coordinó desde el aire el despliegue de las unidades en tierra para resguardar una zona en por lo menos un radio de 100 metros.

Los peritos encuentran una fosa, una especie de cráter de 10 metros de profundidad y recorren el lugar.

7 de noviembre
El procurador Jesús Murillo Karam informó que 3 integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos confesaron haber recibido y ejecutado al grupo de personas que les entregó la policía de Iguala y Cocula, todos ellos estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, detenidos el 26 de septiembre.

“Los testimonios que hemos recabado… apuntan al homicidio de un amplio grupo de personas”, informó el procurador.

Con lujo de detalles, Murillo Karam aseguró que los 3 detenidos revelaron que en el basurero de Cocula quemaron los cuerpos, arrojándoles diesel, llantas, leña, plástico.


Luego fracturaron los huesos calcinados, metieron las cenizas en bolsas de plástico y las arrojaron al río San Juan, desde una barranca.

8 de noviembre
Los padres de los normalistas no aceptaron que sus hijos estén muertos y dijeron que mientras no haya pruebas, para ellos siguen vivos.

Los familiares de los normalistas demandaron que intervengan organismos internacionales para intensificar la búsqueda de los 43 alumnos.

Pidieron resultados con pruebas y llamaron a ampliar las labores para dar con el paradero de los estudiantes desaparecidos en Iguala, el pasado 26 y 27 de septiembre.

“Hoy por hoy, ya lo dijeron los compañeros, pruebas irrefutables no las hay. Hay algunas líneas de investigación, hay todavía varias personas que tienen que ser detenidas. Hay varios testimonios o varias declaraciones que podrían cambiar el curso de las líneas de investigación que hoy tenemos”.

11 de noviembre
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) informó que de los 30 restos recuperados en Cerro Viejo, 24 no muestran “probabilidad de parentesco biológico con los 43 normalistas” de Ayotzinapa.

De acuerdo con un comunicado, el EAAF explica que el reporte concluye que hasta el momento no han habido identificaciones entre los restos recuperados en Cerro Viejo, La Parota y el Basurero de Cocula y los 43 normalistas.

12 de noviembre
El Gobierno Federal se comprometió con los padres de estudiantes de Ayotzinapa a continuar con la búsqueda de los jóvenes.

Esto, pese a que la PGR presentó declaraciones de presuntos criminales, que aseguraban haber calcinado a un “amplio grupo” de personas en Cocula.

Siguen los incendios

Ayer, el turno de las dependencias quemadas en protesta por los 43 estudiantes desaparecidos fue para la Contraloría de la Secretaría de Educación estatal, en Chilpancingo y el Congreso local. 

Los manifestantes irrumpieron en la sede legislativa y rompieron vidrios y cubículos de los diputados, además, quemaron seis automotores ubicados en el estacionamiento del edificio gubernamental.

Exigieron la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Horas antes, los integrantes de la Ceteg habían bloqueado el bulevar Vicente Guerrero en la capital del estado.


Los manifestantes quemaron ayer documentos de la contraloría de la Secretaría de Educación del Estado.

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: CAROLINA HERNÁNDEZ