jueves, 9 de octubre de 2014

Confluyen en Los Pinos deudos de caso ABC y madres de desaparecidas

MÉXICO, D.F. (apro).- En los dos extremos de la calle Chivatito, que une la residencia oficial de Los Pinos al Paseo de la Reforma, confluyeron hoy los deudos de las víctimas de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, y de mujeres asesinadas y desaparecidas en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Con su dolor a cuestas, unos y otros recriminaron al presidente Enrique Peña Nieto la falta de cumplimiento de sus promesas.

Las madres de Juárez, exhaustas, volvieron a comer pequeñas porciones de verduras picadas ayer. Su estómago sigue traumatizado por los 15 días que duró la huelga de hambre y que culminó ayer luego de firmar acuerdos con la PGR y la Secretaría de Gobernación (Segob).

“Me queda claro que, sin la campaña de movilización y de apoyo que reunimos, las autoridades no nos hubieran hecho caso”, señaló Malú García Andrade, fundadora de la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa y hermana de Ilia Alejandra, una de las víctimas de feminicidios en Juárez.

En estos acuerdos las autoridades se comprometieron a cooperar con las autoridades de Chihuahua para investigar los casos de siete niñas y mujeres asesinadas y desaparecidas durante la década pasada, por lo que las investigaciones no saldrán del fuero federal, como temían las madres.

Además, dieron luz verde al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) –que también participa en los peritajes de los cuerpos exhumados en Iguala, Guerrero– para que realice la exhumación y el peritaje de la hija de Silvia Fabiola.

Asimismo, la PGR prometió que llevará a cabo campañas para encontrar a las desaparecidas con recompensas de un millón y medio de pesos.

Incluso, que se avanzará en la creación de una base de datos nacional sobre desaparecidas, y otra base en la que se registrará su ADN.

Sin embargo, la demanda más sentida de las madres de Ciudad Juárez no obtuvo respuesta: un encuentro con Peña Nieto. “Simplemente no quisieron atendernos”, denunció García Andrade.

En rueda de prensa que organizó en la esquina de Chivatito y Reforma, señaló: “Los acuerdos abarcan siete casos de mamás, pero pedimos las audiencias con el presidente para abordar con él los feminicidios en general en el estado de Chihuahua”.

Y recordó que, en los dos primeros años del sexenio de Peña Nieto, se han documentado 97 feminicidios sólo en Juárez, mientras que en Camargo –otra ciudad chihuahuense– se encuentran desaparecidas 300 niñas.

“La problemática sigue igual y cada vez es más alarmante”, denunció. Según García Andrade, el gobierno federal se deslinda de las investigaciones, mientras que la agenda presidencial nunca ha incluido el tema de los feminicidios.

Promesa de campaña

En el otro extremo de la calle Chivatito, frente a la entrada a Los Pinos, los padres de los niños fallecidos el 5 de junio de 2009 en la guardería ABC no padecieron el hambre sino las inclemencias de la lluvia y el frío desde que iniciaron su plantón, el lunes 6.

Se desplazaron hacia la Ciudad de México para recordar su promesa a Peña Nieto, pues durante una visita a Ciudad Obregón, etapa de su campaña presidencial, el entonces candidato del PRI se comprometió ante los padres de víctimas a dar soluciones “en los primeros 100 días de su mandato”.

Sin embargo, al llegar el lunes a Los Pinos, los agentes del Estado Mayor Presidencial (EMP) no querían permitirles que instalaran sus dos tiendas de campaña en la banqueta central, pero se sostuvieron y acamparon. “Hasta que el presidente nos dé fecha para recibirnos, nos quedaremos”, advirtió Marina Othón.

“Ya pasaron años y no hemos constatado avances en las investigaciones”, acusó.

También dijo que únicamente fueron recibidos por el subprocurador de la PGR, representantes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el encargado de Atención Ciudadana de la Presidencia.

“Si quisiéramos ver al IMSS o a la PGR hubiéramos hecho un plantón ante el IMSS o la PGR”, subrayó Adriana Villegas.

Fue hasta la noche del martes que elementos de vigilancia de Los Pinos permitieron a los ocho padres sonorenses acceder a los sanitarios del lugar.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: MATHIEU TOURLIERE