jueves, 28 de agosto de 2014

Con las alas rotas

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: GEORGINA HOWARD.

Han pasado cuatro años desde que Mexicana cerró operaciones. En ese tiempo todos han perdido algo. Los empleados, 7 mil 800 millones de pesos en salarios; la empresa, 800 millones de dólares anuales y el país, 5 mil 900 millones de dólares por año en venta de boletos.

A cuatro años de que le cortaron las alas a Mexicana de Aviación, el recuento duele.

Más de 8 mil 600 empleados y 890 jubilados han perdido 7 mil 800 millones de pesos en salarios.

La empresa ha perdido 800 millones de dólares anuales y el país 5 mil 900 millones de dólares anuales en venta de boletos que antes se quedaban en una empresa nacional y ahora se los llevan las aerolíneas estadounidenses.



No solo eso.

Existe una deuda irrecuperable por la venta de 984 mil boletos de avión que no se hicieron efectivos al momento de decidir dejar en tierra a Mexicana y que afectan a más de 2 millones de usuarios que hoy, advierte Joaquín Ortega, están en total indefensión.

El abogado de los trabajadores de tierra de la línea aérea explicó que, al no entrar como acreedores dentro del Concurso Mercantil, no podrán cobrar esos boletos.

En entrevista con Reporte Indigo, el representante de los trabajadores denunció que el síndico que nombró la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para valuar los activos de la empresa, Alfonso Ascencio, está malbaratando el patrimonio enajenable de Mexicana.

Los trabajadores impugnaron su nombramiento y le pidieron que se excusara porque violaba el artículo octavo de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, pues fue apoderado legal de Volaris hasta 2012.

Como no lo hizo, hicieron el mismo requerimiento a la Juez Edith Alarcón, pero esta permitió que siguiera en el cargo. 

“Lo que está haciendo el señor Ascencio es dejar fuera del patrimonio enajenable de Mexicana para beneficio de los trabajadores todo lo que es su valor principal”, remarcó.

Y lo está haciendo, dijo, porque hay rumores de que otras aerolíneas –Interjet y Volaris y Aeroméxico- se quieren quedar con el mercado aeronáutico, la marca y sus derechos.

“SCT nos ha manifestado en repetidas ocasiones que esos títulos no tienen ningún valor y que están a su disposición para repartirlos como se le pegue la gana, lo que va en contra del derecho y la lógica jurídica común”, agregó.

El informe de valuación que el síndico Ascencio entregó a la juez asegura que Mexicana ya no tiene nada de valor y con lo que se dejó solo alcanzaría para cubrir seis meses del salario de los trabajadores, una ablución de mil 200 millones de pesos.

Pero en su informe, explicó el abogado, no hay ninguna explicación sobre la desvalorización de los bienes ni la forma como fueron valuados.

Y se excusa diciendo que no pudo tener acceso a la información financiera porque el sistema de Oracle y la compañía que administraba el software, que son de Grupo Posadas, no le dio acceso a la contabilidad anterior.

Pero las  cifras que aporta no pueden venir más que de esa contabilidad, advierte.

“Ese informe está lleno de sospechas y de cuestionamientos”, concluye.

Responsables

Joaquín Ortega Reveló que Miguel Alemán, miembro del Consejo de Administración de Banorte y dueño de Interjet, junto con Bancomext, fue quien determinó el cierre de Mexicana de Aviación.

Hicieron efectiva una cláusula que debió tenerse por no puesta, señala.

Es decir, su aplicación no solo empeoraba sino que determinaba la muerte económica de la empresa concursada. Esa garantía que ejercieron consiste en el derecho al cobro de la venta de boletos.

Con ello, agregó, el adeudo que tenían las empresas públicas, el gobierno, los municipios con Mexicana, cientos de millones de pesos por el producto de la venta de sus boletos de seis meses, ya no pasaron a poder de la aerolínea, no pudo sostener sus gastos y tuvo que cerrar.

Lo que sigue

El abogado Joaquín Ortega anticipó que la próxima semana presentarán un recurso incidental para impugnar el inventario que hizo el síndico, y se incluyan los bienes que fueron objeto de medida precautoria al emitirse la demanda de Concurso Mercantil.

“Esperamos que la Juez revoque su propia determinación y haga conciencia de que lo que determinó no es posible, porque si ella es la rectora del concurso mercantil no hay otra persona que tenga autoridad como para exigirle al síndico nada”, dijo.


Además, recurrirán al juicio de amparo y al recurso de revisión porque Mexicana no ha perdido nada jurídicamente hablando.