lunes, 28 de julio de 2014

Neza y Chimalhuacán, la ruta de los feminicidios

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: ANAIZ ZAMORA MÁRQUEZ.

NEZAHUALCÓYOLT, Edomex: Integrantes del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), activistas y familiares de víctimas recorrieron hoy Ciudad Nezahualcóyotl y Chimalhuacán, dos de los 10 municipios mexiquenses que concentran 50%o de los más de mil 200 asesinatos de mujeres registrados de 2005 a 2013 en el Estado de México.

María de la Luz Estrada, coordinadora del OCNF, explicó que las autoridades de ambas localidades tienen en algo en común: consideran a las mujeres como “objetos o basura”.

Lo anterior porque en la mayoría de los casos los cuerpos son arrojados en terrenos baldíos, casas abandonadas, basureros o avenidas sin iluminación o en pésimas condiciones, como el Río de la Compañía y el Bordo de Xochiaca, avenida que además de albergar un tiradero de basura y casas de cartón, marca el límite entre ambos municipios.



“Trabajadoras, profesionistas, estudiantes y amas de casa un día salieron de su casa y no volvieron, o volvieron en un ataúd ante las miradas omisas de las autoridades mexiquenses”, expuso Estrada.

Por ello pidió al alcalde de Nezahualcóyotl, Juan Manuel Zepeda, así como a su par de Chimalhuacán, Telésforo García Carreón, que informen de manera precisa el número de desapariciones de jóvenes y niñas en esos municipios, porque muchas de ellas desaparecen en una localidad y luego son halladas sin vida en otra.

Los activistas se reunieron en la explanada municipal de este municipio donde colocaron una cruz rosa. Ahí, Leticia Barrera, integrante de la organización mexiquense Faz, recordó que en los últimos cuatro años en ese ayuntamiento han sido asesinadas 34 mujeres sin que hasta ahora se sepa si las autoridades investigaron alguno de esos casos.

A esto se suma que sólo de 2011 a 2012 fueron desaparecidas 600 mujeres; la mayoría jóvenes menores de 17 años.

Recorrido

Viviana Muciño Márquez, hermana de Nadia Muciño Márquez, joven asesinada por su esposo en febrero de 2004, expuso la manera en que las autoridades mexiquenses no atienden las denuncias de violencia contra las mujeres.

Con la activación de la alerta de género lo único que pedimos al gobierno federal es que respete “el derecho a la vida que todas y todos tenemos”, dijeron.

Posteriormente, las manifestantes se trasladaron al palacio municipal de Chimalhuacán, donde, con consignas, pancartas y la participación de bicitaxistas y transportistas, realizaron una manifestación en las calles aledañas.

Frente al Palacio municipal, que fue cerrado y protegido por la policía local, expresaron su indignación ante la impunidad de los casos de feminicidio, desaparición y violencia sexual, delitos que en el municipio incluso son cometidos por policías.

En Chimalhuacán, por ejemplo, Mariana Lima Buendía fue asesinada en 2010 por un agente que tras declarar que su esposa se había suicidado fue elevado de rango. Ahí también fue ultimada la niña de siete años Angélica Abigaíl Pizano.

En la protesta, tomó la palabra Alejandra Flores Flores, joven que fue violada sexualmente en febrero de 2013 por los policías Pedro Luis Becerril Ríos, Andrés Alan Hernández y Francisco Aréchiga, quienes también asesinaron a su novio.

Alejandra contó a esta agencia que aunque los policías están detenidos y hay pruebas de que ellos fueron los responsables, el juzgado argumenta no tener las pruebas suficientes para sentenciar a los agresores.

Al finalizar el acto, los manifestantes, así como habitantes del municipio, colocaron cruces rosas en las puertas del Palacio municipal donde hubo un conato de enfrentamiento, ya que los policías que resguardan el lugar intentaron detener la protesta.

Luego caminaron a las oficinas locales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), donde se ubica el Centro de Atención Ciudadana Chimalhuacán.

Ahí, Irinea Buendía, madre de Mariana Lima Buendía, acusó que en esas instalaciones peritos forenses, investigadores y demás personal alteraron, perdieron y modificaron las pruebas del asesinato de su hija.

Sostuvo que además los agentes del Ministerio Público le pidieron dinero para investigar los hechos: “Los policías en lugar de cuidar de nuestras hijas, las violan, las asesinan y luego dicen que a ellos nadie les hace nada porque tiene el poder, pero yo les digo que aquí estamos para decir ya basta”.

La campaña de las activistas, además de exigir la declaratoria de alerta de género en la entidad, busca recopilar los casos y testimonios de familiares. Durante el recorrido por el municipio de Ecatepec, el pasado 25 de junio, el OCNF encontró 17 casos de jóvenes desaparecidas.

Integrantes del OCNF dijeron que está firme su exigencia de sostener una reunión con el gobernador de la entidad, Eruviel Ávila Villegas, para exigir justicia y que ponga fin a la ola feminicida. Adelantaron que el próximo recorrido será por el municipio de Chalco.


Estos recorridos se iniciaron a raíz de que las autoridades estatales y federales se negaron a aplicar la Alerta de Violencia de Género (AVG) en territorio mexiquense.

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