martes, 3 de junio de 2014

Una ley no es la solución

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: ADRIANA AMEZCUA.

En el caso de acoso escolar las leyes no cambian la realidad, el cumplimiento de la ley es la que eventualmente lo hace, asegura el senador Carlos Romero Hicks.

La problemática generada por la violencia escolar no es un tema de glamour ni de populismo legislativo, es de suma responsabilidad, asegura Juan Carlos Romero Hicks.

“…y lo vamos a hacer bien y lo más rápido, pero en ese orden”, precisa el presidente de la Comisión de Educación en el Senado de la República.

El tema se insertó en la agenda nacional tras el escándalo que provocó la  muerte de Héctor Alejandro Méndez, el niño de 12 años que murió el pasado 20 de mayo en Tamaulipas luego de las agresiones sufridas a manos de sus compañeros de escuela.



Ahora que el hecho de que México ocupe el primer lugar internacional de casos de acoso escolar en educación básica se ha dejado de ignorar, se sacan iniciativas que estaban en el congelador, se readaptan para gestar nuevas propuestas legislativas. Es el caso de la que este miércoles presentarán los senadores Mariana Gómez del Campo y Mario Delgado ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

Tras el anuncio de esta iniciativa, que se asegura tiene el consenso de las principales fuerzas políticas para impulsar una ley general para la prevención y atención del acoso y la violencia escolar, Romero Hicks reconoce aún no ha tenido oportunidad de leerla.

En su opinión, el tema admite muchas soluciones pero no cree que una ley por sí misma sea la solución, y asegura hay evidencia para comprobarlo. 

En este momento la legislación que atiende dicha circunstancia está sujeta a revisión.

Como ejemplos, refiere a Reporte Indigo, la existencia de la Ley General de Educación –que contiene 23 artículos que atiende los términos de violencia–; la Ley de Protección a Niñas y Niños Adolescentes; la Ley de Atención a Víctimas y la Ley de Prevención Social a la Violencia y los Delitos, entre otras.

“Lo que tenemos como problema es que la legislación actual no se cumple y tenemos que observar por qué no y enriquecerlo”, precisa.

No solo buenas intenciones

El senador, Juan Carlos Romero Hicks recuerda que Mariana Gómez del Campo, su compañera de bancada, y Mario Delgado, del PRD, anteriormente han introducido por separado algunas iniciativas pero que éstas presentaban ciertas dificultades. 

Es decir, no tomaban en cuenta a las autoridades locales, buscaban crear nuevas autoridades cuando éstas ya están debidamente constituidas, proponía erigir nuevos organismos para atender el tema cuando la ley general de educación ya lo tiene previsto.

En un tema tan complejo, “aunque de buena intención”, llegaron a proponer modelos únicos de atención, recuerda Romero Hicks parte de sus iniciativas previas. 

Ahora considera están proponiendo una combinada que, aunque no es desdeñable, “hay que estudiarlas con calma”.

En pocas palabras dice: “bienvenida la iniciativa, pero esto no se corrige de un día para otro ni en una sola ley”.

Al legislador panista le molesta se refieran a estos problemas con el término “bullying” que indica “es una palabra que no existe en el español, que es inexacta e inapropiada”.

Tal realidad presente en la casa, en el barrio, en la colonia, en la comunidad y en el espacio educativo como violencia  tiene distintas modalidades: física, sicológica, electrónica, patrimonial, sexual.

“Hay una diversidad de esas que no necesariamente son conductas administrativas sino faltas de derechos humanos hasta delitos. Lo ocurrido en Tamaulipas fue un homicidio, punto”, precisa.

Ahora las comisiones del Congreso de la Unión se encuentra revisando las mejores prácticas de carácter internacional. Por ejemplo, la de Suecia que habría que adaptarla culturalmente para México. O las legislaciones de reciente vanguardia como las de Honduras, Brasil. Uruguay y Costa Rica.

Hoy por hoy se estudian estos casos para obtener las mejores prácticas porque se requiere “una combinación de política pública y legislación”.

No cree que el populismo legislativo solucione tan complejo tema, que considera requiere “convertir el espacio escolar en una comunidad de aprendizaje con valores”.

Ese modelo involucra a maestros, alumnos, autoridades, padres de familia, directivos. En contraposición de un modelo donde se sugiere poner controles para convertir una escuela una especie de correccional. Eso no va a funcionar.

“Tenemos una nueva ruta, bienvenida la nueva iniciativa de mis compañeros seguramente tiene aproximaciones muy valiosas pero este no es un tema de glamour ni de populismo legislativo es de suma responsabilidad y lo vamos a hacer bien y lo más rápido, pero en ese orden”, remata.

Propuesta PAN-PRD

> Crear un Programa Nacional de Prevención de Violencia Escolar.
> Conformar un observatorio responsable de generar información sobre el tema.
> Que cada escuela instrumente un programa de prevención, un protocolo y modelo de atención único, además de un comité de prevención.

Leyes, hay

En México existen leyes que protegen los derechos de los niños y señalan el acoso escolar

> Ley General de Educación 
> Ley de Protección a Niñas y Niños Adolescentes
> Ley de Atención a Víctimas 

> Ley de Prevención Social a la Violencia y los Delitos, entre otras.