jueves, 19 de junio de 2014

Sesgos de la PGR en el caso Oceanografía

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: JESUSA CERVANTES.

Las indagatorias acerca de la empresa consentida del foxismo comenzaron a atomizarse. El procurador Jesús Murillo Karam decidió abrir diversas averiguaciones previas para investigar, entre otros, al dueño de Oceanografía y al sobrino del exsecretario de Hacienda Francisco Gil Díaz. Además, el senador Jesús González Schmal, de la comisión revisora del caso, denuncia la desconcertante “benevolencia” que la PGR ha mostrado con el principal acusado: lo imputó de un delito no grave y, al final, se le hizo un descuento de 85% en su fianza. Teme la existencia de un “acuerdo político” entre el indiciado y el gobierno federal.

MÉXICO, D.F: A un cuando la PGR ha multiplicado las averiguaciones en torno al caso Oceanografía, el manejo que ha hecho de la indagatoria despertó las sospechas de uno de los mayores conocedores del caso, el senador Jesús González Schmal. Es de temer un “acuerdo político” entre el dueño de dicha empresa y el gobierno federal, considera.

La empresa Oceanografía no sólo defraudó a Banamex y engañó a Pemex, según información del gobierno federal. Entre los daños colaterales que provocó el consorcio favorito del foxismo se encuentra haber salpicado a familiares de conocidos políticos –entre ellos Martín Díaz Álvarez, sobrino de Francisco Gil Díaz–, lo que llevó al procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, a abrir diversas indagatorias por diversos delitos.



Sorprendida por el número de involucrados y “la porquería” detectada en el caso, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público supuestamente presionó para “clasificar” los delitos y a sus implicados. Esto generó diversas averiguaciones previas.

La más comprometedora lleva el número UEIORPIFAM/AP/065/2014 y trata sobre operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada. En ella se indaga a Martín Díaz Álvarez y a los hermanos Javier y Óscar Rodríguez Borgio, propietarios de Energy Group México SAPI (antes GGM Energy S.A. de C.V.), quienes poseen 15% de las acciones de Oceanografía.

Murillo Karam abrió un expediente distinto en contra del dueño original de la empresa, Amado Yáñez Osuna, quien acudió a declarar ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada. Se le dictó un arraigo el 25 de marzo pasado, pero actualmente enfrenta el proceso en libertad. A Yáñez sólo se le acusa de desviar créditos bancarios de Banamex por 55 millones 222 mil 996 pesos…


Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1963 de la revista Proceso, actualmente en circulación.