lunes, 16 de junio de 2014

Las sombras del ‘Chino’ López

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: LUIS HERRERA.

Roberto López, el relevo de Arturo Zamora en la Secretaría General de Gobierno, vivió el asesinato de dos familiares: su hermano y su sobrino. De esos expedientes se ha informado poco, a pesar de la presunta relación de su hermano con grupos ligados al crimen organizado.

El perfil del nuevo secretario general de Gobierno de Jalisco, Roberto López Lara, elegido por el gobernador del estado, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, tiene varios elementos oscuros que lo han puesto en más de una ocasión en el centro de los cuestionamientos desde su paso por el Ayuntamiento de Guadalajara. 

Hay quienes aseguran que su propio antecesor poco confiaba en él, como su subsecretario de Asuntos del Interior.

López Lara, el relevo designado para cerrar el episodio de la estrepitosa salida del senador, fue el secretario general del Gobierno municipal de Guadalajara cuando el hoy gobernador, Sandoval Díaz, fungió como alcalde en la administración 2010-2012; es decir, también ahí fue su segundo a bordo, o al menos, uno de sus funcionarios más allegados. 



El hermano de López Lara, de nombre Carlos, fue asesinado el 17 de febrero del 2011, en la colonia Patria Universidad, al Poniente de la ciudad, en la calle William Shakespeare. 

Luego, el 30 de agosto del 2012, el joven sobrino del hoy secretario general de Gobierno, Leonel López Huerta, de 23 años, hijo de Carlos, fue interceptado por un grupo de sujetos armados para quitarle la vida, en la colonia Arcos de Guadalupe, también en Zapopan. 

El hermano del secretario general de Gobierno ha sido vinculado a uno de los presuntos financiadores de la campaña del gobernador, José Luis “Tony” Duarte Reyes, cercano de la diputada federal priista, Claudia Delgadillo. 

Duarte Reyes ha estado detenido, presuntamente vinculado a una mafia de robo de coches y al crimen organizado, lo que Reporte Indigo ya había reportado.

Los registros periodísticos indican que el sobrino del hoy secretario general de Gobierno iba armado, que intentó responder a la agresión, y que murió por los impactos de bala que sufrió en su cabeza y tórax. 

El viernes 13 de junio por la mañana, luego de tomarle  protesta a López Lara como el nuevo responsable de la conducción de la política interior de Jalisco, el gobernador dijo lo siguiente: 

“Tenemos un nuevo secretario general que conoce perfectamente bien los problemas del Estado, al que le confiero toda mi confianza, en el que descansaré muchos de los resolutivos, de los acuerdos, para poder generar las mejores condiciones y que nuestro Estado siga avanzando”. dijo Sandoval durante la presentación del viernes. 

Pasaron 15 días desde que Zamora Jiménez anunció oficialmente, solo, sin ningún integrante del gabinete estatal que lo acompañara, su renuncia a la Secretaría General de Gobierno, el mismo tiempo que tuvieron el gobernador y sus cercanos para analizar las cartas a su disposición para ocupar esa cartera fundamental en la vida política del estado. 

No es la primera vez que asesinatos o ajustes de cuentas tienen vínculos con este gabinete estatal. 

Un antecedente muy cercano y aún sin aclararse del todo es la muerte de Jesús Gallegos Álvarez, quien fuera el secretario de Turismo de Jalisco hasta el 9 de marzo del 2013, cuando fue asesinado  presuntamente por lavar dinero para el crimen organizado. 

Ambulantaje y grupos de choque 

De López Lara, sin embargo, hay otros puntos también a valorar.

Como titular de la Secretaría General de Guadalajara, jefe, por tanto, de los inspectores, el Centro Histórico tapatío, abrió sus puertas de par en par a las organizaciones de comerciantes ambulantes que se habían mantenido en buena parte a raya. 

Cuando la actual administración municipal llegó al gobierno de la ciudad, con Ramiro Hernández presidiéndola, se realizó un diagnóstico de la misma dependencia municipal que señalaba que el comercio ambulante había crecido del 2010 al 2012 en un 155 por ciento, pasando de 406 vendedores a mil 37, números que de por sí podrían ser muy limitados. 

La presencia de los grupos de ambulantes en el espacio público del primer cuadro no solo representa un beneficio para estas estructuras históricamente ligadas al PRI y su naturaleza corporativa, sino una violación permanente y flagrante a la reglamentación municipal.

Aún hoy se mantienen a plena luz del día, y con la corrupción que esto lleva de manera inherente: pago de cuotas, dádivas, apoyo electoral. 

Nunca señalado en grabadora, integrantes del gobierno municipal de Guadalajara han asegurado que la intrincada red de complicidades que sigue manteniendo al comercio ambulante en el espacio público del Centro Histórico se seguía tejiendo, ahora, desde el Palacio de Gobierno estatal. 

Uno más. El 14 de diciembre de 2011 en el Salón de Sesiones de Guadalajara los regidores y el entonces presidente municipal, Sandoval Díaz, se disponían a aprobar los planes parciales de desarrollo urbano de la ciudad. 

Vecinos del entorno de la Avenida Chapultepec se manifestaban ahí dentro, de manera pacífica, contra la determinación que venía de los ediles; entre los inconformes estaba Froilán Mejía, de la colonia Lafayette. 

De pronto, individuos que aparentaban ser asistentes al evento, se levantan de sus lugares para increpar violentamente a los vecinos, arrebatarles sus mantas y lanzarles algunos golpes, justo frente al pleno del Ayuntamiento y de los representantes de los medios de comunicación. 

Mientras esto sucedía, los vecinos le gritaban al alcalde: “¿Por qué la represión? ¿Para qué golpeadores? ¿Así quieres ser gobernador? “Tú nos agredes”. 


Al término de la trifulca, sin un solo agresor detenido, en los grupos edilicios del PRI y PAN comenzó a asegurarse que el grupo de choque que había ingresado al Salón de Sesiones respondía a las órdenes de López Lara, el ahora secretario general de Gobierno estatal, en cuyas oficinas se habrían guarecido parte de los agresores.

Este lo rechazaría en una rueda de prensa posterior: “Niego categóricamente cualquier hecho ilícito o cualquier acto de provocación, si tienen pruebas, que lo demuestren”. 

Leal al gobernador 

La palabra “lealtad” define mucho de las causas y los porqués que confluyeron en el ex Recinto Legislativo de Jalisco el viernes 13 de junio dentro del Palacio de Gobierno. 

Se mencionó al menos cinco veces en el evento donde Zamora Jiménez decía adiós definitivo a la Secretaría General de Gobierno para ser relevado por López Lara. 

Ante la presencia de los secretarios estatales, del jefe de gabinete, Alberto Lamas Flores, y de delegados federales, el senador con licencia dijo:

“Gobernador, muy contento, muy satisfecho, muy solidario con esta relación que hemos venido construyendo y, por supuesto, donde esté mañana y donde esté después de mañana, sabe que este gobierno, su gobierno, y el gobernador, seguirá siendo mi líder político y mi gobernador. Muchas gracias a todos”, y un aplauso estruendoso.  

El gobernador le reconoció su trabajo, y aunque la versión más generalizada es que Zamora Jiménez fue una imposición del Gobierno federal en el gabinete estatal, dijo:

“Desde la primera vez que le hice la invitación a juntos iniciar la transformación de nuestro Estado, nunca dubitativo, siempre convencido, y con esa firme convicción llegamos juntos a hacer un trabajo de reforma, de reestructura, de reorientar el rumbo que llevaba Jalisco”. 

Por supuesto nadie habló de los hechos que habrían conducido a la salida de Zamora Jiménez: la designación de un jefe de gabinete: Lamas Flores, operador directo del gobernador, debilitando la figura del secretario general de Gobierno.

Por otro lado, Lamas Flores gana un aliado, pues su relación con López Lara es muy cercana. 

Al término se le preguntó a López Lara qué tanto se había debilitado su cargo con la figura del jefe de gabinete, a lo que respondió: 


“Son funciones completamente diferentes, yo me dedicaré a lo que es mi función dentro de la Secretaría General de Gobierno, a consensar los acuerdos, a hacer la política, y el jefe de gabinete a administrar la gestión pública del Gobierno del Estado (…) Yo no haré nada en lo oscurito, todo va a ser abierto. Y sobre todo con mucha apertura y mucho diálogo”.