jueves, 8 de mayo de 2014

Homicidas de catedrático y su esposa eran sus empleados: Procuraduría de Morelos

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: REDACCIÓN.

MÉXICO, D.F. (apro).- Presionado por la comunidad universitaria que este miércoles volvió a salir a la calle, en mayor número, para exigir justicia a las autoridades, el gobierno de Graco Ramírez intenta apaciguar los ánimos de los morelenses con la detención y presentación de los tres presuntos implicados en el crimen del catedrático Alejandro Chao Barona y de su esposa, Sara Rebolledo, el pasado lunes 5.

En un lapso de 48 horas, la Fiscalía General logró esclarecer el móvil del doble homicidio al inculpar a un exempleado de la pareja y a dos cómplices, uno de ellos menor. Los tres se encuentran detenidos y en las próximas horas serán puestos a disposición de un juez.

Pese a que el secretario de Gobierno, Jorge Vicente Messeguer Guillen, intentó minimizar el crimen al asegurar que se trató de “un hecho aislado”, que no tiene que ver con la inseguridad que “podría vivir la entidad”, la comunidad universitaria y la sociedad civil tienen claro que el doble crimen es parte del clima de violencia que priva en la entidad.



“A Alejandro Chao y a su esposa los mataron como animales de rastro y esto es el indicativo de que así están asesinando a mucha gente en el estado”, dijo el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, en entrevista con Radio Fórmula.

La mañana de este martes, casi 24 horas después de anunciar en redes sociales la captura de los presuntos asesinos del catedrático de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y su esposa, el fiscal general del estado, Rodrigo Dorantes Salgado, ofreció una conferencia de prensa en la que reiteró que el móvil del homicidio fue el robo.

Afirmó que los responsables –dos adultos y un  menor de edad– eran empleados de Chao Barona y su esposa, quienes entraron con llave al domicilio de la pareja.

Los detenidos son: Juan Carlos Solalla Villalba, de 18 años; Mario Antonio Solalla Villalba, de 22, y Arturo, de 16.

Respecto de las dudas expresadas por la comunidad universitaria sobre la culpabilidad de los responsables y las declaraciones de que no quieren chivos expiatorios, Messeguer sostuvo que no hay resquicio alguno y no hay duda alguna de la culpabilidad de los detenidos ya que existen pruebas químicas y de campo, huellas dactilares y científicas que sustentan la imputación.

Dorantes Salgado comentó también que el testimonio de vecinos del matrimonio –13 que rindieron declaración— fue “pieza fundamental” para esclarecer el crimen. También, dijo, se realizaron cateos y se analizaron videos.

Messenguer Guillén, detalló que los tres sujetos detenidos son extrabajadores del psicólogo y director de la Escuela de Trabajo de la UAEM, y que su captura se dio gracias a la coordinación entre la Fiscalía del estado y la Secretaría de Seguridad Pública estatal.

El funcionario rechazó que el asesinato esté relacionado con el clima de inseguridad que “podría vivir la entidad” y lo calificó como “un hecho aislado”. Sin embargo se negó a dar más detalles de la investigación “por respeto a la familia”, dijo.

El poeta Javier Sicilia, cuyo hijo Juan Francisco y seis personas más fueron hallados muertos en marzo de 2011, en un automóvil en el fraccionamiento Las Brisas, en el municipio de Temixco, refutó la versión oficial del asesinato del académico y su esposa.

El móvil del robo, dijo, es poco probable porque “hasta donde sabemos no robaron nada” y conociendo a Chao “hasta les hubiera dado las llaves” a los ladrones. Según el rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez, los asesinos sólo se llevaron dos celulares.

“A Alejandro Chao y a su esposa los mataron como animales de rastro y esto es el indicativo de que así están asesinando a mucha gente en el estado”, fue un crimen espantoso contra dos personas que cruzaban los 80 años, dijo en entrevista con Radio Fórmula.

Asimismo, criticó la celeridad con la que las autoridades morelenses supuestamente esclarecieron el caso.

“Si son tan fregones, que en 48 horas resuelven un asesinato, queremos que cada 48 horas nos resuelvan los 250 asesinatos que van en el sexenio de Graco Ramírez”, exigió.


Por la rapidez con que se resuelven casos tan sonados como éste, abundó, “parece como si seguimos teniendo ciudadanos de primera y de segunda: si es Alejandro Chao, rápido, y ¿todos los demás?”.