viernes, 9 de mayo de 2014

Cotiza por las nubes

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: GEORGINA HOWARD.

Jorge Gastélum Miranda busca que las acciones de Mexicana, que compró en mil pesos, se integren a la masa concursal de los activos ahora que la línea aérea se declaró formalmente en quiebra.


Lo conocen como “el abogado del Diablo”. Egresado de la Libre de Derecho, Jorge Isaac Gastélum Miranda, le ayudó a Gastón Azcárraga -exdueño de Mexicana- a  transferir varios activos de la línea aérea cuando ésta se encontraba prácticamente acabada.

Hoy, Gastélum Miranda se ostenta como único dueño de las acciones de la marca de Mexicana de Aviación, las cuales compró a Nuevo Grupo Aeronáutico (NGA) por la simbólica cantidad de mil pesos.

Originario de Puebla y compañero de banca del expresidente Felipe Calderón, Gastélum Miranda ha negociado desde el sexenio pasado para no entregar esos títulos, por los que pide 10 millones de pesos.


En los últimos meses, el estira y alfoje con el subsecretario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Carlos Almada, ha sido intenso pero sin éxito.

Lo que el abogado busca, es que estas  acciones se integren a la masa concursal de los activos que el síndico Alfonso Ascensio Triujeque está evaluando para la venta de la línea aérea, ahora que se declaró formalmente en quiebra.

Los más de 30 postores que estuvieron interesados en comprar Mexicana de Aviación, culpan a Gastélum Miranda de ser el principal obstáculo en las negociaciones.

Pariente del panista Santiago Creel y prestanombres de Gastón Azcárraga, el abogado ha sido acusado -junto con la SCT y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)- como causante de la quiebra de Mexicana.

En julio de 2005, fue detenido en Alemania luego de tres años de estar prófugo acusado de defraudación fiscal por más de 2 millones de pesos.

Entre los delitos que se le imputaron -junto con el empresario Enrique Molina, presidente del Consorcio Azucarero Escorpión (Grupo Caze)- estaba el de falsificar actas de asamblea para exportaciones de azúcar que no se realizaban.

No habían pasado ni 72 horas que pisó suelo mexicano, cuando salió libre bajo fianza.

Los clientes de Gastélum

Las tácticas legales de Jorge Gastélum Miranda son conocidas en el gremio, lo mismo que los antecedentes de sus clientes, de ahí su apodo.

Fue abogado de Juan Fernando Sarquis Rodríguez, presidente del Consejo de Administración de Estacionamientos de la Ciudad.

Lo defendió de no entregar al fisco 8 millones de pesos de retenciones que hizo a sus trabajadores.

Lo mismo hizo con Alfredo Hakim Aburto, de Inmobiliaria FUMISA -de donde también es socio- cuyo propietario tampoco entregó 11 millones de pesos de retenciones de ISR a sus empleados.

Maniobras turbulentas

De la mano de Gastón Azcárraga, su socio y jefe, Jorge Gastélum Miranda hizo tres maniobras fraudulentas cuando Mexicana de Aviación ya estaba clavada.

Se deshizo de la Torre de Xola, transfirió la marca y también las acciones de Mexicana, Click y Link. Solo dejó el cascarón.

A partir de ese momento, y lo supo el gobierno de Felipe Calderón y la propia SCT, el abogado tomó control de todo.

La operación para la compra-venta de las acciones entre Nuevo Grupo Aeronáutico (NGA), controlador de Mexicana de Aviación y sus filiales, y Tenedora K, nunca fue clara.

El 20 de agosto de 2010, Azcárraga, como representante de los accionistas de NGA, presentó un escrito a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para informar de la enajenación de acciones de NGA a favor de Tenedora K.

La DGAC aseguró no tener conocimiento de tal escrito.

Incluso, el entonces juez del procedimiento, Felipe Consuelo Soto, advirtió que, si bien las acciones de NGA fueron adquiridas por Tenedora K -representada por Gastélum Miranda- la SCT no contaba con la constancia de los términos y condiciones de la operación.

Aunque nunca se presentó un registro formal de traspaso de acciones de NGA a Tenedora K, el 20 de agosto de ese mismo año se nombró Jorge Isaac Gastélum Miranda, María Teresa Llantada Voigt y Mauricio Zarza Cerecer como apoderados.

Los dos últimos son integrantes del despacho de abogados del propio Gastélum Miranda.

La reestructuración

En octubre de 1997, el grupo de abogados que encabezaba Jorge Gastélum Miranda elaboró una propuesta para la reestructura financiera de Consorcio Azucarero Escorpión (Caze).

La finalidad era contener los requerimientos judiciales y extrajudiciales, civiles, mercantiles o penales que iniciaran los acreedores de Caze.

Pero los nueve ingenios que integraban el grupo fueron expropiados, pues la compañía tenía un endeudamiento superior a 80 por ciento del valor de sus activos.

Manuel Rodríguez Arregui, subsecretario de la SCT en ese entonces, fue coacusado de una evasión por más de 2.7 millones de pesos.

También se acusó al zar azucarero, Enrique Carlos Molina, su hijo, Enrique Carlos Molina Basteris y a Jorge Isaac Gastélum Miranda.

A todos se les incriminó de no haber pagado el ISR que grupo Caze retuvo a sus empleados del ingenio de Atencingo de mayo a diciembre de 1999.


El 12 de octubre de 2002, se giró las órdenes de aprehensión contra los inculpados, pero la Procuraduría Fiscal -a cargo de Juan Carlos Tamayo Pinto- solicitó que se otorgara el perdón fiscal a Rodríguez Arregui.