jueves, 15 de mayo de 2014

Búsqueda hasta la muerte

FUENTE: REPORTE INDIGO.
AUTOR: GEORGINA HOWARD.

El lunes 12 de mayo, Sandra Luz Hernández dejó de buscar a su hijo Edgar, desaparecido en Sinaloa hace dos años. La mujer fue asesinada a plena luz del día en las calles de Culiacán. Del joven aun no se sabe nada

El lunes 12 de mayo, a plena luz del día, Sandra Luz Hernández fue asesinada a tiros en una de las calles de Culiacán, Sinaloa.

Tenía 50 años y un hijo desaparecido.

Le dispararon en al menos 15 ocasiones con una pistola calibre .9 milímetros. Eran las 4 de la tarde.

El 12 de febrero de 2012, personas armadas habían entrado en su casa y se llevaron a su hijo Édgar, de 25 años.

Desde ese día, Sandra Luz juró que lo buscaría hasta la muerte... y cumplió.

De acuerdo con el informe de Amnistía Internacional, “Enfrentarse a una pesadilla: La desaparición de personas en México”, entre 2006 y 2012 en el país se registraron a más de 26 mil personas como desaparecidas.



El caso de Sandra Luz no es distinto al de las miles de madres como las que el sábado pasado salieron a las calles de la Ciudad de México a exigir justicia. 

Como sacado del mismo guión, el 8 de agosto del 2013 –en una entrevista para el periódico Noroeste- la mujer aseguró que ella misma había tenido que salir a seguir pistas. 

Buscó y encontró tiempo y recursos para rastrear cualquier información que pudiera ayudarle a encontrar a su hijo. Vivo o muerto.

“Ya no sé qué es mejor pensar… vivir con la esperanza de que él está vivo o hacerme a la idea de que él ya está muerto…”, dijo en la entrevista que ya está publicada en YouTube. 

Señaló que tuvo una audiencia con el gobernador del Estado, Mario López Valdez, en la que el funcionario le prometió cosas que nunca cumplió.

“Nos dijo que sí nos iba a ayudar en la búsqueda”, recordó Sandra Luz.

Sin embargo, ante la falta de resultados, la madre de otros cuatro hijos investigó por su cuenta dónde había cuerpos sepultados y una vez con la información, fue a pedir ayuda. 

Ella decía conocer la identidad de los delincuentes que privaron de la libertad a su hijo, y que informó de ello a la Procuraduría estatal.

De acuerdo a las investigaciones, el domingo antes de su muerte, una persona se habría acercado la mujer -integrante de un grupo de Madres con Hijos Desaparecidos- para ofrecerle ayuda para encontrar a su hijo. Según una nota de Noroeste, le aseguró que podía decirle dónde se encontraba.

El lunes 12 de mayo, poco a antes de medio día -tras una reunión con funcionarios de la PGJE- Sandra Luz recibió una llamada. Le indicaron el lugar dónde sería el encuentro con el supuesto informante. Un punto en la Colonia Benito Juárez, en Culiacán. 

Junto a una compañera activista, la madre de Édgar subió a un camión urbano y, cerca de las cuatro de la tarde, mientras caminaba por la calle le dispararon a quemarropa. 

En el lugar, los peritos de la PGJE recogieron 15 casquillos de pistola calibre .9 milímetros.

“(A mi hijo) Le prometo estar bien. Yo le digo, hijo, perdóname si me doblo a veces, pero te necesito mucho, pero te prometo voy a estar bien, porque tu me lo decías, ‘dramas, no. Por eso te quiero’, me decía, ‘porque tu eres bien fuerte y a todo le encuentras solución’. Y es cierto, yo a todo siempre le encontraba solución. A todo. Pero para esto sí ha llegado el momento que no encuentro ni para dónde darle…”, reconocía.

Pero siempre encontró para dónde  darle. Nunca desistió en la búsqueda de su hijo.

“Yo voy a seguir luchando. No voy a quedarme así.. tengo que encontrarlo. Lo voy a encontrar… y si me llega a pasar algo, pues ni modo, pero yo no puedo quedarme así sin hacer nada (…)  yo quiero y tengo derecho de saber de él”.

Sandra Luz murió sin poder volver a ver a Édgar. 

‘La autoridad se tiene que fajar’

Leonel Aguirre Meza, presidente de la Comisión de Defensa de Derechos Humanos de Sinaloa (CDDHS), señaló que los indicios principales de la madre asesinada estarían relacionados con la búsqueda de su hijo desaparecido.

En entrevista para Noroeste, indicó que la línea más obvia serían los datos que ella tenía para la desaparición de su hijo.


“(…) no se puede descartar ninguna otra, lo cierto es que la autoridad se tiene que fajar aquí para hacer una investigación rigurosa, técnica quizás, pero bien sustentada”, señaló.