martes, 11 de febrero de 2014

Negociar el TLC sería “abrir una Caja de Pandora”: Salinas

FUENTE: PROCESO (REDACCIÓN)

MÉXICO, D.F: El expresidente Carlos Salinas de Gortari expresó su oposición a que se renegocie el Tratado de Libre Comercio, al advertir que sus consecuencias serían negativas para la economía nacional.

“Creo que el riesgo de hablar de renegociación o apertura es que, sin duda, nosotros tenemos áreas que nos gustaría revisar, pero los otros socios también. Creo que los productores de aguacate de Estados Unidos están muy deseosos de poder cerrar sus fronteras al extraordinario aguacate mexicano que va para allá, o la eficiencia que hemos alcanzado en la industria automotriz también haría que algunas empresas establecidas allá dijeran ‘paren a las mexicanas que han resultado tan eficientes’. 

Reabrir es arriesgarnos. Es que no se abre el tratado, se abre una Caja de Pandora”, anticipó.

Este martes el periódico El Universal publica en una segunda entrega una entrevista con Salinas de Gortari. En la charla, el expresidente insiste en que a veinte años de entrar en vigor, el TLC fue benéfico para la economía mexicana.

Sostiene que un año antes de entrar en vigor, México exportaba alrededor de 50 mil millones de dólares y hoy esa práctica comercial se incrementó a 350 mil millones de dólares. “Es decir, se multiplicaron por más de ocho veces las exportaciones mexicanas”.

Salinas también defendió la reprivatización de los bancos: “(…) Se les olvida que ese año (1995) no sólo quebraron los bancos privados, quebraron los bancos públicos y cantidad de empresas por la crisis. Y lo peor fue después, que los bancos dejaron de ser mexicanos, pero eso ya no sucedió en mi administración, se entregaron a manos de extranjeros” .


El periodista Rogelio Cárdenas, quien realizó la entrevista, le pregunta a Salinas “¿qué hubiera pasado si el sistema bancario mexicano no se hubiera reprivatizado?”. El expresidente responde: “Los bancos hubieran seguido en propiedad del Estado, y con una crisis como la que se vivió, el Estado hubiera tenido que absorber la quiebra de esos bancos. Pero repito, (con la venta de bancos) el gobierno pago la deuda excesiva que tenía y pudo de esa manera atender las necesidades de la población, sin déficit fiscal”.